Crisis solar: el auge y caída de la industria China de paneles solares

Crisis solar: el auge y caída de la industria China de paneles solares

Durante años, China se ha posicionado como la líder imparable en la producción de paneles solares, inundando el mercado global con su tecnología accesible y asequible. Sin embargo, tras alcanzar un dominio casi completo, la industria china de paneles solares enfrenta un dilema que podría cambiar el curso del sector. Lo que parecía ser un éxito comercial asegurado, ahora se revela como una crisis interna con profundos impactos económicos y sociales.

En un movimiento audaz, el gobierno chino reorientó la inversión de un sector inmobiliario tambaleante hacia las llamadas “tres nuevas industrias de crecimiento”, de las cuales los paneles solares eran una pieza clave. Este impulso desató una fiebre masiva de producción, resultando en un exceso de oferta que el mundo no puede absorber. Actualmente, estamos ante una capacidad productiva que dobla la demanda global, lo que ha provocado un desplome de precios. Esto se ha visto exacerbado por las tensiones arancelarias con Estados Unidos. Las grandes empresas, en la carrera por liquidar sus enormes inventarios, han vendido incluso por debajo del precio de costo, acumulando pérdidas de hasta 60.000 millones de dólares el año anterior.

Más allá de las cifras económicas, el verdadero coste se refleja en el personal de las principales corporaciones fotovoltaicas chinas, que ahora luchan por mantener la viabilidad de sus operaciones. Las cinco compañías más grandes del sector, incluido Longi Green Energy, han visto cómo más de una cuarta parte de su fuerza laboral ha sido despedida o no renovada, dejando a miles de trabajadores sin empleo. Este problema adquiere en China una dimensión política y social crucial, ya que el nivel de empleo es sinónimo de estabilidad social y política.

Intentando mitigar la crisis, el gobierno chino ha intervenido para frenar la caída de precios, estableciendo un fondo multimillonario destinado a retirar del mercado paneles de baja calidad. Sin embargo, se prevé que será necesario un ajuste mucho más radical que implique cortar entre un 20-30% de la producción existente para que las empresas puedan recuperar la rentabilidad. Pese a estas medidas, las autoridades provinciales, fuertemente enfocadas en mantener el empleo local, se muestran reacias a aplicar ajustes severos, lo que plantea un dilema sobre cómo equilibrar el crecimiento económico con la sostenibilidad empresarial.

El horizonte de la industria solar está lleno de desafíos, pero también de oportunidades para replantear el rumbo hacia un futuro más equilibrado. Queda por ver si las medidas adoptadas serán suficientes para estabilizar el mercado o si significarán solo un parche temporal en un problema más profundo.