Bentley sorprende con el primer Flying Spur en acabado “Ombré” pintado a mano
En el mundo del lujo automotriz, donde la exclusividad y la artesanía se fusionan, Bentley ha dado un paso audaz que redefine lo que significa la personalización de alta gama. La marca británica acaba de presentar su primer sedán Flying Spur con el innovador acabado “Ombré by Mulliner”, una técnica de pintura bicolor realizada completamente a mano que promete convertirse en el nuevo estándar del lujo personalizado. Este debut se realizó en el prestigioso Southampton International Boat Show, un escenario perfecto para mostrar esta obra de arte sobre ruedas que combina tradición artesanal con innovación estética.
La técnica Ombré representa un verdadero desafío técnico y artístico. Dos especialistas del Dream Factory de Bentley en Crewe, Inglaterra, dedican aproximadamente 60 horas de trabajo meticuloso para lograr la transición perfecta entre dos colores. En el caso del Flying Spur presentado, la carrocería transita gradualmente del vibrante azul Topaz Blue en la parte delantera al profundo Windsor Blue en la trasera, creando un efecto visual continuo que abarca puertas, techo y estribos. Lo más impresionante es que cada mezcla de pintura se ajusta manualmente durante el proceso, ya que los técnicos deben leer el comportamiento específico de cada pigmento y corregir en tiempo real para evitar imperfecciones. Esta atención al detalle convierte cada vehículo en una pieza única e irrepetible.
Bentley ha sido estratégico en la selección de combinaciones de colores para esta técnica. Además del esquema azul del Flying Spur, el acabado Ombré estará disponible en Sunburst Gold a Orange Flame, y Tungsten a Onyx. La marca explica que no todos los pares de colores permiten una transición uniforme; por ejemplo, mezclar amarillo con azul generaría verde en la zona intermedia, rompiendo la continuidad visual deseada. Esta no es la primera vez que Bentley utiliza esta técnica, pues en agosto presentó un Continental GT con el mismo acabado durante la Monterey Car Week en California. Sin embargo, el debut del Flying Spur en Southampton marca un hito importante en la expansión de esta opción de personalización.
Más allá de ser simplemente un acabado llamativo, el Ombré by Mulliner representa una declaración de intenciones sobre el futuro del lujo automotriz. Bentley confirma que la personalización seguirá siendo un eje central en su estrategia, prometiendo nuevas combinaciones de colores en el futuro. Esta apuesta por la artesanía manual en la era digital demuestra que, incluso con los avances tecnológicos, el toque humano sigue siendo insustituible cuando se trata de crear piezas verdaderamente exclusivas. En un mercado donde la diferenciación es clave, Bentley no solo vende automóviles, sino experiencias únicas y obras de arte sobre cuatro ruedas.
