Tratamiento para vaginosis bacteriana: ahora también se recomienda tratar a las parejas masculinas

Tratamiento para vaginosis bacteriana: ahora también se recomienda tratar a las parejas masculinas

La vaginosis bacteriana es una condición que afecta a casi el 30% de las mujeres en todo el mundo, causando síntomas incómodos como picazón, ardor, un olor desagradable y flujo vaginal anormal. Durante años, el tratamiento se ha centrado exclusivamente en las mujeres, pero una nueva guía clínica del American College of Obstetricians & Gynecologists (ACOG) está cambiando este enfoque. La actualización, publicada recientemente, recomienda que en casos de vaginosis bacteriana recurrente, los hombres también reciban tratamiento simultáneo con antibióticos orales y cremas tópicas. Esta novedosa estrategia busca romper el ciclo de reinfección que ha frustrado a tantas mujeres y sus profesionales de la salud.

La vaginosis bacteriana no es técnicamente una infección, sino un desequilibrio en las comunidades bacterianas normales que habitan la vagina, una condición conocida como disbiosis. Lo que hace particularmente difícil este problema es su alta tasa de recurrencia: hasta el 66% de las mujeres que padecen vaginosis bacteriana experimentan que la condición regresa después del tratamiento. Christopher Zahn, jefe de práctica clínica y equidad en salud de ACOG, explica que los síntomas son ‘increíblemente incómodos y alteran la vida diaria de las personas’, y esta incomodidad ‘se ve agravada por la frustración cuando esta condición regresa repetidamente’. Estudios recientes han comenzado a revelar por qué ocurre esta recurrencia persistente.

La investigación ha demostrado que, aunque la vaginosis bacteriana es un desequilibrio, tiene características similares a una infección de transmisión sexual, con vínculos a nuevas parejas sexuales y períodos de incubación comparables. Más importante aún, los estudios han revelado que las comunidades microbianas del pene pueden albergar silenciosamente las especies bacterianas asociadas con la vaginosis bacteriana, y que estas comunidades microbianas peneanas pueden predecir el riesgo de desarrollar la condición en sus parejas. Esta comprensión ha llevado a los especialistas a recomendar un enfoque de ‘paquete completo’ donde ambos miembros de la pareja reciban tratamiento simultáneo para maximizar la efectividad y reducir las probabilidades de recurrencia.

Esta nueva perspectiva representa un avance significativo en el manejo de una condición que ha sido históricamente estigmatizante y embarazosa para muchas mujeres. El tratamiento conjunto no solo ofrece esperanza para romper el ciclo de recurrencia, sino que también promueve un enfoque más colaborativo en la salud sexual de la pareja. Como señala Zahn, ‘la terapia de pareja nos ofrece otra vía para, con suerte, prevenir la recurrencia y ayudar a las personas a sentirse mejor más rápido’. Este cambio de paradigma subraya la importancia de abordar la salud sexual como un esfuerzo conjunto, reconociendo que el bienestar de una persona a menudo está interconectado con el de su pareja.