El secreto del concreto romano: una tecnología milenaria con lecciones para hoy
Desde tiempos antiguos, el imperio romano ha sido sinónimo de grandes innovaciones arquitectónicas que han desafiado el paso del tiempo. Una de estas maravillas es su concreto, el cual ha asombrado a ingenieros y científicos por su resistencia y durabilidad. Un reciente estudio del MIT ha logrado descifrar parte del misterio tras la robustez del concreto romano, proporcionando no solo un vistazo a técnicas del pasado, sino también lecciones valiosas para el presente y futuro de la construcción moderna.
El estudio revela que los romanos empleaban una técnica llamada ‘mezcla en caliente’, que utilizaba cal viva entre sus componentes. A través de este proceso, el concreto adquiría la capacidad única de ‘autocurarse’, es decir, reparar fisuras por sí mismo cuando entraba en contacto con la humedad del ambiente. Aunque esta práctica no concordaba completamente con los métodos mencionados en los escritos históricos de Vitruvio, un arquitecto e ingeniero de la antigüedad, nuevos hallazgos en Pompeya han confirmado su uso. En un sitio arqueológico que ha sido descrito como una ‘cápsula del tiempo’, se hallaron evidencias de esta técnica, destacando cómo los antiguos construían muros que no solo se mantenían en pie, sino que se reparaban solos.
Otra clave del éxito del concreto romano fue el uso de materiales locales, como la piedra pómez y la tefra volcánica. Estos componentes interactuaban químicamente para crear depósitos minerales que añadían fuerza a la estructura con el paso del tiempo. El ingeniero Admir Masic, líder del equipo de investigación, sugiere que Vitruvio pudo haber sido malinterpretado, indicando la posible inclusión de referencias a la mezcla en caliente en sus textos.
Con estos descubrimientos, se abren puertas a innovaciones en la construcción moderna. Masic ha fundado una empresa dedicada a incorporar estas prácticas ancestrales en la creación de concreto más duradero y sostenible. Esta mezcla no busca recrear el concreto romano al pie de la letra, sino aprender de su legado para mejorar las prácticas actuales. El estudio no solo resalta la ingeniosidad de los romanos, sino también nos invita a mirar al pasado para encontrar soluciones a las necesidades del presente.
