China castiga a universidades que toleran fraude científico

China castiga a universidades que toleran fraude científico

En un movimiento que marca un punto de inflexión en la política científica global, China ha anunciado medidas drásticas contra las universidades que fallen en investigar o sancionar casos graves de mala conducta en investigación. El Ministerio de Ciencia y Tecnología (MOST) ha emitido una notificación que establece responsabilidades institucionales directas, transformando la manera en que se gestiona la integridad científica en el gigante asiático.

El nuevo marco regulatorio: responsabilidad institucional

La notificación publicada en el sitio web del MOST establece que las instituciones académicas deben enfocarse específicamente en investigar artículos retractados en revistas científicas internacionales debido a mala conducta. Lo más significativo: los resultados de estas investigaciones serán publicados públicamente para “mejorar la disuasión”.

“Las instituciones enfrentarán sanciones graves si ocultan o toleran irregularidades por parte de sus investigadores”, advierte el documento ministerial. Aunque no se especifican las penalidades exactas, el mensaje es claro: la era de la impunidad institucional ha terminado.

Un cambio de paradigma en la gestión científica

Li Tang, investigadora de políticas científicas e innovación en la Universidad Fudan de Shanghái, explica por qué este enfoque institucional podría ser efectivo: “Hacer responsables a las instituciones puede ser una manera efectiva de frenar la mala conducta académica. La integridad en investigación a menudo se gestiona más efectivamente cuando se hace a nivel institucional”.

Este enfoque representa un cambio fundamental desde la responsabilidad individual hacia la responsabilidad colectiva, creando incentivos para que las universidades establezcan sistemas robustos de supervisión ética.

Contexto histórico: años de lucha contra el fraude científico

China lleva años intentando abordar problemas persistentes de mala conducta en investigación. La magnitud del desafío se hizo evidente en 2023 cuando Hindawi, subsidiaria de la editorial Wiley, emitió más de 9,600 retractaciones, de las cuales aproximadamente 8,200 tenían al menos un coautor en China.

Medidas previas y evolución regulatoria

En 2024, el gobierno realizó la primera auditoría nacional de artículos retractados, solicitando a las universidades que aclararan por qué se habían retractado los artículos e investigaran casos de mala conducta. Como resultado de este proceso, el MOST estableció una base de datos nacional para registrar casos graves de mala conducta.

Esta base de datos se convierte en una herramienta crucial para las autoridades al considerar la elegibilidad de científicos para:

  • Financiamiento de investigación
  • Proyectos mayores
  • Programas de talento
  • Elecciones académicas
  • Premios y reconocimientos

Implementación y desafíos prácticos

Tang señala que, hasta ahora, han sido pocos los casos de miembros del personal institucional castigados o universidades multadas por no investigar adecuadamente la mala conducta de investigadores. “Estas políticas deben entenderse como parte de un esfuerzo más largo y acumulativo del gobierno chino para fortalecer la gobernanza de la integridad en investigación”, explica la experta.

Implicaciones globales y comparaciones internacionales

El enfoque chino contrasta con sistemas en otros países donde la responsabilidad recae principalmente en investigadores individuales. Al hacer responsables a las instituciones, China está implementando lo que algunos expertos llaman “responsabilidad en cascada”, donde las universidades tienen incentivos directos para mantener estándares éticos elevados.

El futuro de la integridad científica en China

Estas medidas representan la evolución más reciente en una serie de reformas destinadas a mejorar la calidad y credibilidad de la investigación china a nivel internacional. El enfoque en transparencia (publicación de resultados de investigaciones) y responsabilidad institucional podría convertirse en un modelo para otros países que enfrentan desafíos similares.

La notificación del MOST no solo establece nuevas reglas, sino que también envía un mensaje claro a la comunidad científica internacional: China está comprometida con elevar sus estándares de integridad investigativa para competir en igualdad de condiciones en el escenario científico global.

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