Omada by TP-Link transforma la conectividad en el Margaritaville Island Reserve Cancún
En la era digital, una conexión a internet deficiente en un hotel puede arruinar la experiencia de un huésped más rápido que una almohada incómoda. Reconociendo esta nueva realidad, el sector hotelero está virando hacia infraestructuras de red que sean un habilitador estratégico, no un simple servicio complementario. Un ejemplo claro de esta transformación se vive en el Caribe mexicano, donde el Margaritaville Island Reserve Cancún, operado por Karisma Hotels & Resorts, ha implementado una solución de red de Omada by TP-Link para ofrecer una conectividad robusta y continua en toda su propiedad.
El reto era claro: modernizar una infraestructura que, con el tiempo y el aumento exponencial en la demanda digital de los visitantes, se había vuelto heterogénea y limitada. Con más de 140 habitaciones, el resort necesitaba una red capaz de soportar actividades intensivas como videollamadas en movimiento, streaming de alta definición, gaming y trabajo remoto, sin interrupciones mientras los huéspedes se desplazan desde la habitación hasta la playa, la alberca o los restaurantes. “Hoy en día los huéspedes no solo utilizan el WiFi para mensajería, también requieren hacer videollamadas mientras se desplazan por la propiedad, sin interrupciones”, explicó Sergio Gómez, IT Manager en Margaritaville Island Reserve Riviera Cancún.
El roaming ininterrumpido, la nueva estrella del servicio
La clave de la implementación reside en las capacidades avanzadas de roaming que ofrece la solución Omada. Esta tecnología permite que los dispositivos de los usuarios (smartphones, tablets, laptops) se mantengan conectados a una misma red sin necesidad de reautenticarse, pasando de manera fluida y automática entre los diferentes puntos de acceso distribuidos estratégicamente en la propiedad. Así, un huésped puede iniciar una videoconferencia en su suite y continuarla sin un solo corte mientras camina hacia el lobby o se relaja en la playa, donde los puntos de acceso están diseñados para resistir las condiciones ambientales.
Este caso de éxito ilustra una tendencia imparable en la industria de la hospitalidad: la conectividad ha dejado de ser un ‘extra’ para convertirse en un pilar fundamental de la experiencia del cliente, al nivel de la calidad del servicio o la comodidad de las instalaciones. Una red lenta o con zonas muertas genera frustración inmediata y puede impactar negativamente en las reseñas y la reputación del hotel. Por el contrario, una red de alto desempeño, confiable y omnipresente se traduce en huéspedes satisfechos, que pueden trabajar, entretenerse y compartir sus experiencias en redes sociales sin limitaciones, elevando así la percepción de valor de su estancia.
La solución implementada por Omada by TP-Link no solo resuelve la necesidad inmediata de conectividad para los visitantes, sino que también proporciona a los equipos de TI del hotel una plataforma centralizada y escalable para gestionar, monitorear y mantener la red de manera eficiente, asegurando su rendimiento a largo plazo. Este proyecto en Cancún sienta un precedente para otros complejos hoteleros en México y Latinoamérica, demostrando que invertir en tecnología de redes es, hoy más que nunca, invertir directamente en la satisfacción del cliente y en la competitividad del negocio.
