Por primera vez en 80 años, una mujer asume la presidencia del Colegio de Ingenieros Mecánicos y Electricistas
En un hecho histórico para la ingeniería mexicana, el Colegio de Ingenieros Mecánicos y Electricistas (CIME) renovó su Consejo Directivo para el bienio 2026-2028 y, por primera vez en ocho décadas, una mujer ocupará la presidencia del organismo. Se trata de la ingeniera Alejandra Castellanos, quien asumió el cargo en una ceremonia realizada en el Club de los Industriales de la Ciudad de México, en el marco del 80 aniversario del CIME.
La designación de Castellanos representa un parteaguas en la historia de una institución fundada en 1946, que agrupa a profesionales de ramas clave para el desarrollo tecnológico e industrial del país. Antes de llegar a la presidencia, la ingeniera se desempeñó como integrante del Comité Nacional Permanente de Peritos en Data Centers, donde impulsó proyectos de certificación y normatividad en infraestructura crítica. Su trayectoria dentro del colegio y su visión sobre la modernización de la ingeniería fueron factores determinantes para que el consejo la eligiera como líder del organismo.
Durante el evento de toma de protesta, al que asistieron representantes de universidades, del Gobierno Federal —entre ellos la licenciada Gabriela Jiménez Godoy, vicecoordinadora del grupo parlamentario de Morena en la Cámara de Diputados— y decenas de especialistas de diversos ramos industriales, la nueva presidenta delineó las prioridades de su gestión. Entre ellas destacan la incorporación de un mayor número de mujeres en puestos directivos y en todas las actividades que promueve el CIME a nivel nacional e internacional. “No se trata solo de un gesto simbólico; es una necesidad estratégica. La diversidad de pensamiento y experiencia fortalece la toma de decisiones y la innovación”, declaró Castellanos ante los asistentes.
El Consejo Directivo para el bienio 2026-2028 quedó conformado, además de la presidencia, por vicepresidencia, secretarios, tesoreros y los comités nacionales. La nueva mesa directiva tiene el reto de impulsar la capacitación continua de los colegiados, actualizar los programas de certificación profesional y fortalecer los vínculos con instituciones educativas y empresas del sector energético, de manufactura y de tecnologías de la información. En particular, se anunció una agenda enfocada en energías renovables, eficiencia energética y sustentabilidad, áreas en las que el CIME busca posicionarse como un referente técnico en la transición energética de México.
La ingeniera Castellanos también adelantó que se trabajará en la creación de un observatorio de tendencias tecnológicas que permita a los ingenieros mexicanos anticipar los cambios en la industria 4.0, inteligencia artificial aplicada a procesos industriales y ciberseguridad en infraestructuras críticas. Asimismo, se reactivarán los programas de mentoría para estudiantes y jóvenes ingenieros, con el objetivo de reducir la brecha de género en las carreras STEM y fomentar vocaciones técnicas entre las nuevas generaciones.
El CIME, que agrupa a más de 15 mil profesionales en todo el país, cierra su octava década con un mensaje claro de renovación. La llegada de una mujer a su máxima dirigencia no solo rompe un techo de cristal de 80 años, sino que envía una señal contundente sobre el rumbo que la ingeniería mexicana debe tomar: incluyente, innovadora y comprometida con los desafíos del siglo XXI.
