Ciencia en crisis: la NSF recorta 30% sus nuevas becas

Ciencia en crisis: la NSF recorta 30% sus nuevas becas

La ciencia estadounidense enfrenta una crisis sin precedentes. La Fundación Nacional de Ciencias (NSF, por sus siglas en inglés) otorgará este año fiscal un 30% menos de nuevas becas de investigación en comparación con el año anterior, según ha podido saber la revista Nature. Esta drástica reducción continúa una tendencia que comenzó el año pasado, tras la llegada de Donald Trump a la presidencia, y deja a la NSF con el número más bajo de nuevas subvenciones en más de cuatro décadas.

El presupuesto bajo la lupa

La NSF, uno de los principales financiadores de la ciencia básica en Estados Unidos, ha tenido dificultades para otorgar becas este año debido a una fuerza laboral reducida por la administración Trump y a la incertidumbre sobre los fondos disponibles. Sin embargo, la caída en las nuevas subvenciones en 2026 se atribuye principalmente a que mil millones de dólares de su presupuesto total de 8.8 mil millones se mantienen en una cuenta central, inaccesible para los programas que otorgan las becas.

Empleados de la NSF, que hablaron con Nature bajo condición de anonimato por temor a represalias, indican que gran parte de ese dinero se está asignando a un proyecto de la Casa Blanca llamado Grand Research Challenges, enfocado en áreas como materiales avanzados e inteligencia artificial.

Cifras alarmantes

Según Grant Witness, una organización sin fines de lucro que rastrea los cambios en el financiamiento de la investigación en EE.UU., la agencia había emitido 5,684 nuevas becas hasta el 19 de agosto. Los datos internos de la NSF muestran que hay alrededor de 400 becas esperando ser procesadas en su Oficina de Gestión de Premios. Dado que los empleados debían enviar todas las nuevas propuestas a esa oficina antes del 3 de agosto, el número final de nuevas becas para este año fiscal, que termina el 30 de septiembre, será casi con certeza de alrededor de 6,100. Esto representa un 46% menos que el promedio de 2021 a 2024, antes de que Trump asumiera el cargo. La última vez que esta cifra fue tan baja fue a principios de la década de 1980.

El limbo de las propuestas

Muchas propuestas que han sido enviadas por investigadores y evaluadas por pares se encuentran en un “limbo de pendientes”, según Jarett Wilcoxen, químico de la Universidad de Wisconsin-Milwaukee. Las propuestas no han sido rechazadas, pero tampoco han sido aprobadas ni financiadas. Wilcoxen envió una propuesta a finales de 2024 para un instrumento que sería utilizado por su laboratorio y otros 20 en la región. “Es decepcionante ver que los fondos no se están asignando”, dice. “Tiene un gran impacto en la formación de estudiantes, y esa formación tendrá un efecto dominó desde la academia hasta la industria”.

La respuesta de la NSF

Un portavoz de la NSF declaró que la agencia “está invirtiendo activamente en investigación fundamental en todas las ciencias e ingeniería”, de acuerdo con las prioridades establecidas por la administración Trump. También se están centrando en “premios más largos con montos de financiamiento más grandes” para reducir la carga administrativa de los investigadores, entre otros objetivos. El portavoz no respondió directamente a las preguntas sobre los fondos retenidos.

Los mil millones de dólares en la cuenta central pueden gastarse el próximo año, porque la NSF tiene dos años para utilizar los fondos asignados por el Congreso de EE.UU., que establece los presupuestos federales. Pero retener tanto del presupuesto de la agencia en un solo año no tiene precedentes, dice Neal Lane, físico que dirigió la NSF de 1993 a 1998 bajo el presidente Bill Clinton. “Nunca hubiera imaginado que esto ocurriera bajo administraciones anteriores”.

Impacto en la comunidad científica

A principios del año fiscal 2026, la NSF se vio frenada por un cierre del gobierno de 43 días, lo que obligó a reprogramar cientos de reuniones de paneles de científicos independientes que debían revisar las propuestas. Luego, la NSF esperó hasta mediados de abril para liberar fondos para que sus oficiales de programa pudieran comenzar a otorgar premios.

Pero en julio, los empleados recibieron otro golpe cuando la NSF retiró unos 300 millones de dólares de dos de sus divisiones sin explicación, lo que obligó a los oficiales de programa a retirar más de 150 propuestas de investigación que ya habían sido revisadas y recomendadas para financiamiento. Desde entonces, se ha aclarado que esa retirada se sumó a un fondo mayor que la NSF mantiene de forma centralizada para el proyecto Grand Research Challenges de la Casa Blanca. Un libro de contabilidad interno visto por Nature describe el monto total de ese fondo como 1,016,862,632 dólares. No está claro quién ordenó la retención de estos fondos.

Otro monto de este fondo, unos 110 millones de dólares, proviene de la dirección de educación de la NSF. Esa cantidad había sido asignada este año fiscal a tres programas de diversidad que el Departamento de Justicia de EE.UU. declaró inconstitucionales la semana pasada porque discriminan por raza o sexo. Los programas tenían como objetivo diversificar la fuerza laboral científica mejorando la educación científica para grupos minoritarios subrepresentados y brindándoles apoyo financiero.

Consecuencias a largo plazo

La reducción en el financiamiento no solo afecta a los investigadores actuales, sino que también tiene implicaciones para la próxima generación de científicos. La formación de estudiantes de posgrado se ve gravemente perjudicada, y esto podría traducirse en una fuga de talentos o en una menor competitividad de EE.UU. en el ámbito científico global. Además, la incertidumbre en el financiamiento desalienta a los jóvenes a seguir carreras científicas, lo que podría tener efectos negativos en la innovación y el desarrollo tecnológico del país.

Reacciones de la comunidad

La comunidad científica ha expresado su preocupación. Organizaciones como la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU) han criticado la decisión del Departamento de Justicia sobre los programas de diversidad, argumentando que la diversidad es esencial para la excelencia científica. Otros señalan que la retención de fondos por parte de la administración Trump es un intento de controlar la agenda científica, priorizando proyectos de interés político sobre la investigación básica.

Mientras tanto, los investigadores esperan que el próximo año fiscal traiga mejores noticias. Sin embargo, con las elecciones presidenciales en el horizonte, el futuro del financiamiento científico en EE.UU. sigue siendo incierto.

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