NASA activa la cámara de 300 megapíxeles del telescopio Roman

NASA activa la cámara de 300 megapíxeles del telescopio Roman

La NASA ha dado un paso significativo en la preparación del telescopio espacial Nancy Grace Roman al encender con éxito su cámara infrarroja de 300 megapíxeles. Este instrumento, el corazón del observatorio, será capaz de capturar imágenes del cosmos con una nitidez comparable a la del telescopio Hubble, pero abarcando extensiones mucho mayores del cielo en una sola exposición. El hito acerca a Roman a su tan esperado inicio de operaciones científicas, previsto para 2027.

Un ojo infrarrojo sin precedentes

La cámara del Roman, denominada Wide Field Instrument (WFI), es un verdadero prodigio de la ingeniería. Con 300 megapíxeles, posee un campo de visión 100 veces mayor que el de Hubble, lo que permitirá realizar sondeos panorámicos del universo con una eficiencia sin precedentes. Esta capacidad es crucial para desentrañar los misterios de la energía oscura, la materia oscura y la evolución de las galaxias.

Durante las pruebas recientes, los ingenieros del Jet Propulsion Laboratory (JPL) de la NASA en Pasadena, California, encendieron la cámara y verificaron que todos sus detectores funcionan correctamente. La activación exitosa implica que el instrumento está listo para ser integrado con el resto del observatorio y someterse a las pruebas ambientales finales antes de su lanzamiento, programado para mayo de 2027.

El coronógrafo, otro instrumento clave

Además de la cámara principal, el telescopio Roman cuenta con un coronógrafo, un dispositivo que bloquea la luz de las estrellas para observar directamente planetas y discos de polvo a su alrededor. Este instrumento también ha superado las pruebas, demostrando que puede suprimir el resplandor estelar miles de veces mejor que cualquier tecnología anterior. Gracias a ello, Roman podrá fotografiar mundos gigantes gaseosos y quizás hasta planetas rocosos en sistemas cercanos.

El coronógrafo es fruto de décadas de investigación en óptica adaptativa y control de frentes de onda. Su éxito en las pruebas representa un avance enorme para la astrofísica, ya que permitirá estudiar la composición atmosférica de exoplanetas con un detalle sin precedentes.

Hacia el inicio de las operaciones científicas

Con la cámara y el coronógrafo funcionando, el equipo del Roman se prepara para las pruebas finales: vibración, acústica y termo-vacío, que simulan las duras condiciones del lanzamiento y del espacio. Si todo sale según lo planeado, el telescopio será transportado al Centro Espacial Kennedy en Florida para su integración con el cohete Falcon Heavy de SpaceX.

Una vez en órbita, en el punto de Lagrange 2 (L2) a 1.5 millones de kilómetros de la Tierra, Roman comenzará un ambicioso programa de observación de cinco años. Sus datos revolucionarán nuestra comprensión del universo, desde la formación de galaxias hasta la búsqueda de mundos habitables.

Un legado de colaboración internacional

El telescopio Roman es un proyecto liderado por la NASA con contribuciones de la Agencia Espacial Europea (ESA) y la Agencia Espacial Canadiense (CSA). Su nombre honra a Nancy Grace Roman, la primera jefa de astronomía de la NASA y una pionera en la promoción de los telescopios espaciales. Su lanzamiento está previsto para mayo de 2027 a bordo de un cohete Falcon Heavy de SpaceX.

Con cada avance, Roman se acerca más a convertirse en el próximo gran observatorio espacial, continuando el legado de Hubble y James Webb. La comunidad astronómica espera con ansias los primeros datos, que prometen responder algunas de las preguntas más profundas sobre el cosmos.

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