Mega gasoducto une África y Europa: ¡un proyecto faraónico!
Prepárense, porque llega un proyecto que cambiará el mapa energético de África y podría revolucionar las conexiones con Europa. Hablamos del Gasoducto Nigeria-Marruecos (NMGP), una obra faraónica de 25,000 millones de dólares que ya ha comenzado a construirse. Imagina una tubería de más de 6,000 kilómetros cruzando 13 países, desde las reservas de gas nigerianas hasta la costa mediterránea de Marruecos. ¡Eso es el NMGP! Este megaproyecto no solo promete impulsar el desarrollo industrial y el acceso a la energía para cientos de millones de personas, sino que también busca convertirse en un corredor energético clave, abasteciendo incluso a países africanos sin litoral como Níger, Burkina Faso y Mali.
El tramo marroquí, con un costo estimado de 6,000 millones de dólares, conectará el puerto de Nador con Dajla, formando la columna vertebral de la red gasista del reino. La ministra de Transición Energética marroquí, Leila Benali, anunció con bombo y platillo el inicio de las obras. El gasoducto tendrá la capacidad de transportar hasta 30,000 millones de metros cúbicos de gas natural al año. Pero, ¿de dónde saldrá tanto dinero? Se espera que una decisión final sobre la inversión se tome a finales de 2025, y ya hay interés de entidades como el Banco Islámico de Desarrollo y el Banco Europeo de Inversiones. Sin embargo, la financiación y la seguridad de la infraestructura a lo largo de miles de kilómetros a través de países con diferentes estabilidades políticas, representa un enorme reto.
Este proyecto no está exento de polémica. Su rival directo es el Gasoducto Transahariano (TSGP), respaldado por Argelia. Sin embargo, la inestabilidad política en el Sahel, particularmente tras el golpe de estado en Níger, ha puesto en duda la viabilidad de la ruta argelina, dando ventaja al proyecto marroquí. Además, la inversión en infraestructura de combustibles fósiles en un momento de transición energética mundial genera debates. ¿Será el NMGP un éxito rotundo o un elefante blanco en el desierto? El tiempo lo dirá. Lo que sí es seguro es que este proyecto cambiará para siempre la dinámica energética del continente africano y su relación con Europa.
En resumen, el NMGP es un proyecto ambicioso, con grandes promesas y también grandes desafíos. Su éxito dependerá de la resolución de las cuestiones financieras, de seguridad y de la consideración del impacto ambiental y social. Pero, sin duda alguna, representa un hito en la historia de la energía africana y global. Es una apuesta audaz en un tablero geopolítico complejo, y será fascinante observar cómo se desarrolla esta gigantesca obra de ingeniería durante los próximos años.
