¿China está robando datos cerebrales de atletas como Leclerc y Sinner? La polémica de FocusCalm explicada
En el mundo del deporte de élite, donde cada ventaja competitiva cuenta, ha surgido una polémica que parece sacada de una película de ciencia ficción. Se trata de FocusCalm, una diadema con tecnología de electroencefalograma (EEG) que promete ayudar a los atletas a mejorar su concentración y rendimiento mental. Lo que comenzó como un dispositivo innovador para el bienestar deportivo ahora se encuentra en el centro de una controversia internacional que involucra espionaje, datos biométricos y posibles fines militares. Atletas de talla mundial como el tenista Jannik Sinner y el piloto de Fórmula 1 Charles Leclerc han sido mencionados como usuarios de esta tecnología, lo que ha elevado aún más el perfil de este caso.
La investigación que destapó esta polémica proviene de una publicación conjunta entre Hunterbrook Media y Pablo Torre Finds Out. Según estos reportes, BrainCo, la empresa detrás de FocusCalm y fundada en la Universidad de Harvard, estaría recibiendo financiamiento directo del gobierno chino. Lo más alarmante es la acusación de que este dispositivo estaría recolectando datos cerebrales de los usuarios para ser utilizados en programas militares o de inteligencia artificial. Las implicaciones son serias: se sugiere que China podría estar estudiando cómo funciona la mente de deportistas elite de EE. UU. y otros países para obtener ventajas competitivas, o incluso para desarrollar interfaces cerebro-máquina que ayuden a entrenar a sus soldados.
Frente a estas graves acusaciones, BrainCo ha salido al quite con un desmentido categórico. En su sitio web, la empresa afirma que los reportes publicados son “inexactos y falsos”, asegurando que ninguno de sus productos transmite datos biométricos brutos a sus servidores. Según su versión, los datos cerebrales se procesan localmente en el dispositivo y se eliminan automáticamente al terminar cada sesión. También han negado cualquier vinculación con el sector militar chino o de cualquier otro país. Mientras tanto, el Dr. Riccardo Ceccarelli de Formula Medicine, aliado de la empresa, ha mencionado a figuras como Mikaela Shiffrin y jugadores del Manchester City como usuarios del dispositivo, aunque existe discrepancia sobre si los datos realmente se almacenan en la nube.
Esta controversia nos lleva a reflexionar sobre el delicado equilibrio entre la innovación tecnológica y la privacidad biométrica en la era digital. Mientras algunos cuestionan la efectividad real de FocusCalm y la capacidad tecnológica de BrainCo para procesar tanta información neuronal, el caso expone vulnerabilidades en la protección de datos sensibles. Más allá de si las acusaciones son ciertas o no, el episodio sirve como recordatorio de que en un mundo cada vez más conectado, la seguridad de nuestra información más personal –incluso nuestros patrones cerebrales– requiere de marcos regulatorios robustos y transparencia absoluta por parte de las empresas tecnológicas.
