La curva de la felicidad en U ha desaparecido: los jóvenes comienzan su vida adulta sintiéndose infelices
La felicidad humana solía tener una forma reconocible: una curva en U que nos mostraba más felices en la juventud y la vejez, con un punto bajo alrededor de los 50 años. Pero algo fundamental ha cambiado. Un estudio revolucionario basado en millones de encuestas realizadas en más de 40 países entre 1993 y 2025 revela que esta curva característica ha desaparecido por completo. Lo que antes era una sonrisa gráfica del bienestar a lo largo de la vida ahora se ha convertido en una línea recta que preocupa a especialistas en todo el mundo.
Los jóvenes de la Generación Z están comenzando su vida adulta con niveles de insatisfacción extremadamente altos desde los 20 años, y esta tendencia se mantiene durante toda su etapa productiva. Según la investigación, la infelicidad ahora aumenta de forma monótona a lo largo de la vida, rompiendo con una de las regularidades más citadas en ciencias sociales. Este cambio es particularmente pronunciado en países de habla inglesa, pero se manifiesta globalmente, siendo especialmente evidente en las mujeres. La Organización Mundial de la Salud ya había alertado sobre el declive en la salud mental de los jóvenes, pero este estudio es el primero que demuestra un deterioro tan significativo que ha logrado alterar patrones establecidos durante décadas.
Expertos como David G. Blanchflower, economista de la Universidad de Londres y autor del estudio, relacionan esta nueva tendencia con factores como la pandemia, la precariedad laboral y la crisis de vivienda. Aunque comúnmente se culpa a las redes sociales, Blanchflower señala que el problema radica en cómo los dispositivos móviles han desplazado actividades beneficiosas, limitando el juego y la comunicación interpersonal. Por su parte, Eduard Vieta del Hospital Clínic de Barcelona añade que existe un contraste preocupante entre las expectativas y la realidad en las generaciones más jóvenes, quienes han desarrollado una baja tolerancia a la frustración debido a educación sobreprotectora.
Este cambio en la curva de felicidad no es solo una curiosidad estadística: quienes reportan niveles más altos de felicidad tienden a vivir más años. La Generación Z que inicia su vida adulta sintiéndose profundamente infeliz podría enfrentar consecuencias en su longevidad y calidad de vida. La solución requiere medidas urgentes para abordar la insatisfacción vital que ha logrado deformar algo que parecía inmutable. Necesitamos comprender que no se trata de una crisis de los 40, sino de una crisis de los 20 que está redefiniendo lo que significa crecer y encontrar propósito en el mundo moderno.
