Ni lo sueñes, Apple: Europa responde firme que no derogará la DMA

Ni lo sueñes, Apple: Europa responde firme que no derogará la DMA

La batalla entre Apple y la Unión Europea sigue escalando, y esta vez la respuesta europea ha sido tan clara como contundente. Horas después de que la empresa de Cupertino lanzara un extenso comunicado criticando la Ley de Mercados Digitales (DMA) y pidiendo su derogación, las autoridades europeas han dejado claro que no hay marcha atrás. Thomas Regnier, portavoz de la Comisión Europea, fue directo al afirmar que no existe ‘absolutamente ninguna intención’ de dar reversa a esta legislación que busca regular a las grandes tecnológicas. Este enfrentamiento no es nuevo, pero sí marca un punto crucial en la relación entre las Big Tech y los reguladores europeos.

Apple argumenta que la DMA afecta la innovación, introduce riesgos de seguridad innecesarios y pone en peligro la privacidad de los usuarios. La empresa incluso sugirió que, si no es posible derogar la ley, su aplicación debería estar a cargo de una agencia europea independiente en lugar de la Comisión Europea, para evitar lo que califican como ‘interferencia política’. Sin embargo, esta propuesta también fue rechazada de inmediato. Regnier remarcó que es la Comisión quien decide cómo y quién aplica la DMA, dejando claro que no hay espacio para negociar en este aspecto. Las autoridades europeas consideran que las quejas de Apple no son sorprendentes, ya que la empresa ha cuestionado cada detalle de la normativa desde su entrada en vigor.

Lo más interesante de este conflicto es cómo trasciende las fronteras puramente comerciales y se convierte en un tema geopolítico. Donald Trump ha sido bastante crítico con la presión que Europa ejerce sobre las tecnológicas estadounidenses, llegando a acusar a la UE de extorsionar a los principales exponentes de Silicon Valley. Incluso se ha hablado de posibles sanciones contra funcionarios europeos que hagan cumplir no solo la DMA, sino también la Ley de Servicios Digitales. Apple puede contar con el apoyo del expresidente republicano, pero en Bruselas mantienen su postura firme: el cumplimiento de la DMA es obligatorio, no opcional.

Este enfrentamiento demuestra que la regulación tecnológica se ha convertido en un campo de batalla donde chocan diferentes visiones sobre la soberanía digital, la innovación y los derechos de los usuarios. Mientras Apple considera que Europa está tomando ‘interpretaciones extremas’ de la normativa, la UE defiende que estas leyes son necesarias para garantizar competencia justa y proteger a los consumidores. Sin duda, este no será el último capítulo de esta historia, pero por ahora Europa ha dejado claro que no piensa ceder.