ROG Xbox Ally X: la revisión que esperabas sobre el primer handheld oficial de Xbox
En el mundo de los videojuegos, las especulaciones sobre una consola portátil de Microsoft han circulado por décadas. Finalmente, con el ROG Xbox Ally, la compañía ha hecho realidad esos rumores, aunque de una manera que solo Microsoft podría concebir. El ROG Xbox Ally y su versión mejorada, el ROG Xbox Ally X que probamos, son los primeros dispositivos portátiles oficiales que llevan el nombre de Xbox. Sin embargo, en lugar de adoptar el enfoque de ecosistema cerrado que ha caracterizado a sus consolas de sobremesa durante casi 25 años, Microsoft ha optado por una estrategia diferente: básicamente, es una versión de la línea ROG Ally de Asus con Windows, pero con una capa de personalización que ellos llaman ‘Xbox Full-screen Experience’ (FSE).
La promesa de Microsoft con esta experiencia de pantalla completa era optimizar Windows para gaming, reduciendo actividades en segundo plano y posponiendo tareas no esenciales, lo que teóricamente debería traducirse en mejores tasas de frames. En nuestras pruebas, sin embargo, la mejora de rendimiento resultó ser mínima. Los benchmarks ejecutados bajo FSE fueron apenas más rápidos que aquellos en el modo escritorio de Windows 11, con diferencias que a menudo no superaban uno o dos frames por segundo. En términos prácticos, esto significa que, aunque técnicamente hay una ventaja, es casi imperceptible durante la jugabilidad.
Más allá del rendimiento, la ejecución de la experiencia Xbox en estos primeros días se siente irregular y llena de inconvenientes. Cambiar entre modos requiere varios botones, y la fluidez que se esperaría de una interfaz consola no está del todo presente. Comparado con alternativas basadas en SteamOS, el ROG Xbox Ally X se queda corto en términos de experiencia de usuario cohesiva. Aunque la visión de simplificar Windows para gaming es loable, la implementación actual no justifica completamente la inversión, especialmente considerando su precio de lanzamiento.
En conclusión, el ROG Xbox Ally X representa un paso interesante para Microsoft en el mercado de handhelds, pero uno que aún necesita refinamiento. Su enfoque híbrido entre PC y consola es audaz, pero la ejecución no alcanza a cumplir con las expectativas generadas por su marca. Para los jugadores que buscan una experiencia portátil optimizada, puede que sea mejor esperar a futuras iteraciones o considerar otras opciones más consolidadas en el mercado.
