Fei-Fei Li y la nueva frontera de la inteligencia artificial: la inteligencia espacial
La inteligencia artificial ha recorrido un largo camino en los últimos años, pero Fei-Fei Li, una de las mentes más brillantes en el campo, cree que la próxima gran revolución está a la vuelta de la esquina con la inteligencia espacial. Co-fundadora de World Labs y conocida como la ‘madrina de la IA’, Li avizora un futuro donde la IA no solo pueda procesar información abstracta, sino también comprender el mundo físico y tridimensional que nos rodea.
Durante una publicación reciente, Fei-Fei Li discutió cómo los grandes modelos de lenguaje han transformado el acceso al conocimiento, pero continúan siendo limitados en su capacidad para interactuar con el entorno físico. La inteligencia actual, aunque muy hábil con las palabras, carece de la experiencia para comprender estructuras o fenómenos espaciales, algo que Li considera lamentable ya que impide avances en áreas como la robótica autónoma y la creación de mundos virtuales verdaderamente inmersivos. Su compañía, World Labs, ha dado un primer paso con el lanzamiento de Marble, una plataforma que permite a los usuarios generar entornos 3D desde texto, imágenes o videos.
Li y su equipo en World Labs se están enfocando en crear lo que llaman ‘modelos del mundo’, sistemas que no solo generan ambientes 3D pero también los entienden y reaccionan a ellos en tiempo real. Estos modelos deben ser generativos, multimodales e interactivos, capaces de manejar entradas desde texto a mapas de profundidad para predecir estados del mundo. Según Li, este avance puede cambiar la forma en que diferentes industrias, como el cine y la arquitectura, abordan la creación y narración de historias.
El camino hacia la inteligencia espacial es desafiante, pero Fei-Fei Li está convencida de que es el siguiente paso lógico en la evolución de la IA. Con un futuro donde la IA pueda navegar en un mundo de reglas complejas como la gravedad y la física, las posibilidades se multiplican. Por ahora, el objetivo es desarrollar un ‘cerebro’ digital que consiga este entendimiento antes de dar paso a cuerpos robóticos que lo apliquen. Será interesante ver cómo este campo avanza y si realmente puede transformar nuestras interacciones con el mundo real y el virtual.
