Un nuevo informe advierte sobre riesgos climáticos críticos en la región árabe

Un nuevo informe advierte sobre riesgos climáticos críticos en la región árabe

Imagina vivir en un lugar donde el calor se vuelve insoportable, el agua escasea y el futuro parece incierto. Esta es la realidad que enfrentan alrededor de 480 millones de personas en el norte de África y la península arábiga, según un reciente informe de la Organización Meteorológica Mundial. El calentamiento global está acelerándose, y sus efectos se sienten con fuerza en una región que, aunque produce una cuarta parte del petróleo mundial, solo contribuye con el 5 al 7 por ciento de las emisiones globales de gases de efecto invernadero. Esta paradoja climática coloca a la zona como un pilar de la economía de combustibles fósiles y, al mismo tiempo, como una de las áreas geográficas más vulnerables.

La secretaria general de la OMM, Celeste Saulo, ha señalado que el calor extremo está llevando a las comunidades al límite físico. “La salud humana, los ecosistemas y las economías no pueden soportar períodos prolongados de más de 50 grados Celsius. Simplemente hace demasiado calor para manejarlo”, afirmó. La región, que abarca más de 5 millones de millas cuadradas, desde la costa atlántica de África occidental hasta las montañas del Levante y los desiertos de la península arábiga, enfrenta sequías persistentes en una de las zonas con mayor estrés hídrico del mundo, mientras que otras partes han sido devastadas por lluvias récord e inundaciones.

La mayoría de la población vive cerca de valles fluviales o en ciudades costeras que dependen de suministros de agua frágiles, lo que hace que toda la región sea extremadamente sensible incluso a pequeños cambios en la temperatura y las precipitaciones. Un ejemplo claro es el delta del Nilo en Egipto, una de las llanuras costeras más bajas y densamente pobladas del mundo. Esta área se está hundiendo y el nivel del mar está subiendo rápidamente, poniendo en riesgo a unos 40 millones de residentes y más de la mitad de la producción agrícola del país. El último informe del Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático advierte que grandes partes del delta del Nilo enfrentarán inundaciones crónicas, suelos salinizados e inundación permanente en casi todos los escenarios futuros de calentamiento.

Algunas proyecciones indican que un tercio de las tierras agrícolas de la región estarán bajo el agua para 2050. Debido a que el delta es tan bajo y plano, incluso un modesto aumento del nivel del mar empujará el agua salada tierra adentro. Este escenario no solo amenaza la seguridad alimentaria, sino también la estabilidad social y económica de millones de personas. La situación en la región árabe nos recuerda que el cambio climático no es un problema futuro, sino una realidad presente que requiere acciones urgentes y coordinadas a nivel global. Es momento de reflexionar sobre nuestro impacto y trabajar juntos para proteger a las comunidades más vulnerables.