Efectos de un fungicida persisten 20 generaciones en ratas, revela estudio
Un estudio pionero en epigenética ha revelado que la exposición a un fungicida común puede inducir cambios en la expresión génica que persisten durante al menos 20 generaciones en ratas, con consecuencias graves para la salud de sus descendientes. Esta investigación, la más larga de su tipo en mamíferos, muestra cómo las alteraciones epigenéticas —modificaciones químicas en el ADN que no cambian su secuencia— se transmiten a través de las células germinales, afectando a generaciones futuras de manera acumulativa.
¿Qué es la herencia epigenética?
La epigenética estudia cambios hereditarios en la función génica que no implican alteraciones en la secuencia del ADN. Estos cambios, como la metilación del ADN, actúan como interruptores que activan o desactivan genes, influyendo en el desarrollo y la salud. A diferencia de las mutaciones genéticas, las marcas epigenéticas pueden ser reversibles, pero este estudio demuestra que, bajo ciertas exposiciones ambientales, pueden volverse persistentes y transmitirse por múltiples generaciones.
El experimento: 23 generaciones de ratas
Dirigido por Michael Skinner de la Universidad Estatal de Washington, el equipo inyectó vinclozolín —un fungicida usado históricamente en cultivos— a ratas preñadas, junto con un solvente llamado DMSO. Luego, cruzaron estas ratas con otras no expuestas durante 23 generaciones, equivalente a más de 500 años en humanos. Las primeras tres generaciones se consideraron directamente expuestas, mientras que las siguientes 20 fueron ancestralmente expuestas, es decir, recibieron las marcas epigenéticas de sus antepasados sin contacto directo con el químico.
Hallazgos alarmantes en salud
Los resultados, publicados en Nature, mostraron un aumento progresivo de patologías en generaciones posteriores:
- Enfermedades renales y obesidad: Las ratas con exposición ancestral desarrollaron tasas más altas de estas condiciones.
- Anomalías reproductivas: Se observaron problemas en ovarios, próstata y testículos, con todas las ratas de la vigésima generación mostrando anormalidades ováricas.
- Complicaciones en el parto: Entre el 20% y el 70% de los nacimientos en generaciones tardías fueron fallidos, incluyendo muertes maternas y fetales.
- Muerte de espermatozoides: Mayor tasa de apoptosis en células espermáticas.
Mecanismos epigenéticos identificados
Mediante secuenciación de última generación, los investigadores identificaron regiones genómicas con diferencias en metilación —la adición de grupos metilo al ADN— que persistían en generaciones posteriores. Estas alteraciones disrupten el desarrollo normal de órganos, explicando el aumento de enfermedades. “Es bastante alarmante ver cómo esta acumulación de marcadores epigenéticos puede llevar a patologías tan tarde en el linaje”, comenta Razia Zakarya, investigadora de la Universidad de Tecnología de Sídney.
Implicaciones para los humanos y el medio ambiente
Aunque el estudio se centra en ratas, sus implicaciones son profundas para la salud humana. Anthony Hannan, del Instituto Florey de Neurociencia y Salud Mental en Melbourne, señala que la transmisión epigenética intergeneracional ya se ha observado en humanos —por ejemplo, en descendientes de sobrevivientes de hambrunas con mayor riesgo de diabetes—, pero se necesita más trabajo para vincular exposiciones específicas. “Los hallazgos son bastante impactantes”, afirma Hannan.
El vinclozolín ha sido prohibido en países como Australia y la Unión Europea, y su uso ha declinado globalmente en las últimas décadas. Sin embargo, este estudio sirve como advertencia crítica sobre la liberación de químicos al ambiente. “La sociedad necesita ser más cuidadosa con la contaminación atmosférica y los tipos de sustancias permitidas”, advierte Zakarya, destacando que los efectos pueden manifestarse siglos después de la exposición inicial.
Lecciones para la equidad y la ciencia
Esta investigación subraya la intersección entre ciencia, tecnología y equidad. Las comunidades más expuestas a contaminantes —a menudo marginadas— podrían cargar con consecuencias epigenéticas durante generaciones, exacerbando desigualdades en salud. Además, resalta la necesidad de políticas basadas en evidencia científica robusta y a largo plazo, integrando perspectivas históricas sobre el uso de agroquímicos.
Futuro de la investigación epigenética
El equipo planea expandir el estudio a más generaciones y explorar otros contaminantes. Skinner enfatiza la urgencia de entender cómo las exposiciones ambientales modernas —desde plásticos hasta pesticidas— podrían estar moldeando nuestra salud futura a nivel epigenético. Esto abre nuevas fronteras en medicina preventiva y regulación ambiental, donde la tecnología de secuenciación y el análisis de big data serán clave.
