Fitnes: la herencia militar detrás del culto al cuerpo moderno
En las últimas décadas, el fitnes ha evolucionado de ser una simple actividad física a convertirse en un fenómeno cultural y económico de gran magnitud. Lo que comenzó como una respuesta individual a crisis existenciales se ha transformado en una industria global que promete bienestar, pero que esconde prácticas cuestionables y una herencia directa de la cultura militar.
Los orígenes militares del culto al cuerpo
La conexión entre el fitnes y la cultura militar no es casual. Durante la Guerra Fría, figuras como Dwight D. Eisenhower y John F. Kennedy vieron en el entrenamiento físico una herramienta de seguridad nacional. “Iniciaron programas federales como el Consejo Presidencial sobre Aptitud Física Juvenil”, explica Igor Bragado, coautor del ensayo ‘Planet Fitness’. “Pedían a los estadounidenses que entrenaran, ya que un cuerpo duro sería también duro frente al comunismo”.
Esta mentalidad se mantiene hoy en espacios como Gold’s Gym, que originalmente fue una infraestructura del Ejército estadounidense donde entrenaban figuras como Arnold Schwarzenegger. La disciplina, la jerarquía y la obsesión por el rendimiento que caracterizan a muchos gimnasios modernos son ecos directos de la formación militar.
La mercantilización del bienestar
La investigadora Irmgard Emmelhainz analiza cómo el fitnes se ha convertido en una forma de automercantilización. “Hoy, el bienestar y el fitnes están ligados a prácticas de autoayuda, optimización del ‘yo’, y a tener como guías espirituales a entrenadores para la vida”, señala. Esta perspectiva individualista nos mantiene ciegos ante la urgencia de tomar decisiones colectivas frente a desafíos globales como el cambio climático.
El negocio detrás del sudor
Los entrenamientos con derechos de autor como Zumba, CrossFit y Pilates representan un entramado empresarial complejo. Sonia Herce Azanza, secretaria del Consejo COLEF, advierte: “Estas marcas registradas expiden certificados propios de formación privada sin validez académica oficial. Desconocemos sus controles de calidad”.
La situación laboral en este sector es preocupante:
- Profesionales universitarios cobran lo mismo que personas con títulos no oficiales
- Se exige a monitores realizar múltiples funciones (cafetería, recepción, etc.)
- No existe regulación estatal adecuada para una profesión que impacta directamente en la salud pública
La discriminación de género en el sector
Herce Azanza destaca otro problema grave: “Las mujeres son minoritarias en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte, representando solo alrededor del 20% de la matrícula. En los gimnasios, pesa más la imagen que la formación. Si te consideran poco atractiva, no te contratan, aunque seas una educadora físico-deportiva formada y colegiada”.
Suplementos y riesgos para la salud
Alrededor del fitnes florece un mercado paralelo de suplementos alimenticios. Luis Miguel Pérez Navarro, licenciado en Ciencias del Deporte, explica: “Los complementos nutricionales son un negocio bastante lucrativo. Normalmente, teniendo una buena dieta, no son necesarios”.
El problema principal es la desinformación:
- Muchas personas creen que “cuanto más rápido, mejor”
- No existen controles sanitarios adecuados en el mercado no federado
- El polvo de proteínas carece de reglamentación específica
Fitnes como herramienta psicológica
Carmen Blanco, psicóloga clínica con 16 años de experiencia, prescribe actividad física desde la primera sesión: “Es el mejor ansiolítico y antidepresivo que tenemos los psicólogos. Segregas endorfinas, serotonina y dopamina, liberas cortisol”.
Sin embargo, Blanco reconoce un problema cultural: “Tenemos poca cultura de pagar profesionales del deporte. Mucha gente confía en que el paciente buscará un entrenamiento de calidad, pero no siempre es así”.
Comunidades y resistencia corporativa
La experiencia de Ana Fernández ilustra cómo las marcas registradas limitan las adaptaciones comunitarias. Al intentar organizar talleres de “Zumba feminista” en Madrid, descubrió que la marca prohíbe añadir cualquier calificativo a su nombre por cuestiones de branding. “Si me arriesgaba, estaría incumpliendo las leyes de derechos de autor y podría enfrentarme a multas”, explica.
Hacia un fitnes consciente y regulado
La necesidad de regulación es urgente. Desde el Consejo COLEF demandan al Centro Superior del Deporte que tramite con garantías la ley de ordenación de profesionales del deporte. Mientras tanto, los consumidores deben:
- Verificar las credenciales de los instructores
- Exigir formación adecuada, no solo imagen atractiva
- Ser críticos con las promesas de resultados rápidos
- Priorizar la salud sobre la estética
El fitnes puede ser una herramienta valiosa para la salud física y mental, pero requiere un enfoque crítico que reconozca sus orígenes militares, sus dimensiones comerciales y sus implicaciones sociales. Solo así podremos transformarlo de un negocio lucrativo en una práctica verdaderamente saludable y equitativa.
