HomeBoost: la app que te muestra dónde ahorrar en tus facturas de servicios públicos y combate el cambio climático
En un mundo donde la conciencia ambiental y la eficiencia energética se han convertido en prioridades, una historia familiar inspiró una solución tecnológica innovadora. Selina Tobaccowala, ex presidenta y directora de tecnología de SurveyMonkey, observó cómo su hija colocaba notas adhesivas por toda la casa recordando apagar las luces. Este gesto infantil, aunque admirable, la hizo reflexionar: tenía que existir algo más efectivo que simples recordatorios para combatir el desperdicio energético y reducir las emisiones de carbono.
Tras vender su startup anterior, Gixo, a OpenFit, Tobaccowala buscaba un nuevo desafío que combinara su experiencia tecnológica con un impacto positivo en la sostenibilidad. Sin formación en ciencias climáticas o ingeniería de hardware, recurrió a lo que mejor conocía: las encuestas. “Dado mi amor por las encuestas, entrevisté a muchísimos clientes”, explicó en una entrevista con TechCrunch. Lo que descubrió fue revelador: las personas estaban frustradas al recibir correos electrónicos de sus compañías de servicios comparando su consumo con el de sus vecinos, pero no sabían qué hacer al respecto.
Esta investigación condujo al nacimiento de HomeBoost, una startup que forma parte del Startup Battlefield 200 en TechCrunch Disrupt 2025. La compañía ofrece un proceso de evaluación energética domiciliaria que empodera a los usuarios para identificar fugas de energía y oportunidades de ahorro. El sistema comienza con el envío de un “BoostBox”, un kit que incluye una cámara infrarroja, una luz ultravioleta y acceso a una aplicación celular que guía el proceso paso a paso.
Mientras los usuarios recorren sus hogares, la cámara infrarroja revela dónde se filtra aire caliente o frío, mientras que la luz ultravioleta identifica qué bombillas podrían reemplazarse por alternativas más eficientes. La aplicación procesa estos datos y genera automáticamente un informe personalizado que sugiere las mejoras más rentables, incluyendo información sobre reembolsos disponibles según la ubicación geográfica del usuario.
Lo interesante es que HomeBoost no opera en un vacío. Muchas compañías de servicios públicos ya ofrecen evaluaciones energéticas similares, ya que tienen incentivos para reducir el consumo de sus clientes. Sin embargo, según Tobaccowala, la calidad de estos servicios puede ser muy irregular. “Hablamos con varios consumidores que habían realizado evaluaciones energéticas en sus hogares, y tenían la sensación de que ‘todo lo que hicieron fue intentar venderme un sistema HVAC mejorado'”, comentó.
La aplicación de HomeBoost ofrece una alternativa más económica y rápida que una auditoría tradicional. Por $99 dólares, aproximadamente una cuarta parte del costo de una evaluación presencial, los usuarios pueden realizar su propia evaluación. Además, la startup ha establecido alianzas estratégicas con compañías de servicios como Central Hudson, Omaha Public Power District y Avista, quienes cubren parcial o totalmente el costo para sus clientes.
Por ejemplo, Omaha Power subsidia todos los gastos excepto $19, mientras que Central Hudson cubre el costo completo si los propietarios retiran el BoostBox de una biblioteca pública. Estas colaboraciones demuestran cómo la tecnología puede crear sinergias entre el sector privado y las utilities, beneficiando tanto a los consumidores como a las empresas.
Pero HomeBoost no se limita a los usuarios individuales. Reconociendo que no todos los propietarios quieren realizar la evaluación por sí mismos, y que no todos los auditores son vendedores agresivos, la compañía ha desarrollado una versión profesional de su aplicación. Esta permite a los auditores energéticos servir a más clientes eficientemente, reduciendo el tiempo de evaluación de 2-10 horas a un proceso más ágil.
La startup está probando además una función que conecta a los propietarios con contratistas calificados para implementar las mejoras recomendadas en los informes. Para los contratistas, esto representa una nueva fuente de negocio y les permite obtener información detallada sobre un proyecto antes incluso de visitar el hogar.
El modelo de negocio de HomeBoost crea un ecosistema donde consumidores, compañías de servicios y contratistas encuentran beneficios mutuos. Los usuarios ahorran dinero en sus facturas, las utilities reducen la demanda pico y los contratistas acceden a nuevos clientes. Pero quizás lo más significativo es el impacto ambiental: cada kilovatio-hora ahorrado representa menos emisiones de gases de efecto invernadero.
“Es una situación muy única donde todos están alineados para reducir la factura de servicios, lo que en el resultado neto es una mejora para el clima”, afirmó Tobaccowala. Esta visión integradora refleja cómo la tecnología puede servir como puente entre la acción individual y los objetivos climáticos globales.
La historia de HomeBoost ilustra varios principios importantes. Primero, demuestra cómo la observación de problemas cotidianos puede inspirar soluciones tecnológicas innovadoras. Segundo, muestra cómo las herramientas digitales pueden democratizar el acceso a servicios especializados, tradicionalmente costosos y complejos. Tercero, revela cómo la colaboración entre startups, utilities y profesionales puede crear soluciones más efectivas que los esfuerzos aislados.
En el contexto mexicano, donde las facturas de electricidad pueden representar un gasto significativo para las familias y donde la transición energética es una prioridad nacional, soluciones como HomeBoost ofrecen un modelo interesante. La combinación de tecnología accesible, alianzas estratégicas y un enfoque en la educación del usuario podría adaptarse a las particularidades del mercado energético mexicano.
Más allá del ahorro económico inmediato, iniciativas como esta contribuyen a una cultura de consumo responsable. Al hacer visible lo invisible -las fugas de energía, las bombillas ineficientes, los aislamientos deficientes- la tecnología empodera a las personas para tomar decisiones informadas sobre su consumo energético.
El camino desde las notas adhesivas de una niña preocupada por el planeta hasta una startup que combina tecnología celular, hardware especializado y alianzas estratégicas nos recuerda que las soluciones a los grandes desafíos climáticos a menudo comienzan con observaciones simples. En la intersección entre la conciencia ambiental, la innovación tecnológica y la colaboración intersectorial, se encuentran oportunidades para construir un futuro más sostenible y equitativo.
