La Unión Europea rechaza fondo específico para aborto y apuesta por fondo social
En una decisión que ha generado reacciones encontradas, la Comisión Europea ha descartado la creación de un fondo específico para ayudar a mujeres a abortar en países donde esta práctica es ilegal o restrictiva. En su lugar, Bruselas ha propuesto utilizar el Fondo Social Europeo+ como mecanismo para financiar tanto los tratamientos abortivos como los desplazamientos a otros países cuando sea necesario.
El contexto de la iniciativa ciudadana
Esta respuesta llega después de que la iniciativa ciudadana europea “Mi voz, mi decisión” (My Voice, My Choice) reuniera más de un millón de firmas en toda la Unión Europea, además de contar con el apoyo del Parlamento Europeo. La petición buscaba específicamente la creación de un fondo dedicado a ayudar a mujeres en países europeos donde el aborto es ilegal o extremadamente difícil en la práctica.
La postura de la Comisión Europea
La Comisión Europea ha argumentado que los fondos existentes “permiten medidas que mejoren el acceso al aborto mientras no interfieran con las competencias de los Estados miembros”. Este enfoque respeta la soberanía de cada país para decidir sobre la legalidad del aborto en su territorio, mientras busca mecanismos para apoyar a mujeres en situaciones vulnerables.
El papel del Fondo Social Europeo+
El Fondo Social Europeo+ se presenta como la herramienta principal para:
- Financiar tratamientos abortivos en países donde son legales
- Cubrir los costos de desplazamiento a otros países cuando sea necesario
- Mejorar el acceso igualitario a servicios de salud legalmente disponibles
- Garantizar que estos servicios sean asequibles para todas las mujeres
Reacciones y perspectivas
Las organizadoras de “Mi voz, mi decisión” han celebrado que la Comisión Europea “reconozca de manera inequívoca por primera vez que los fondos europeos puedan usarse para garantizar el acceso a un aborto seguro, particularmente para mujeres en situaciones vulnerables, sin importar de dónde vienen en Europa”.
“Esto no es simbólico, es un compromiso político con los derechos de las mujeres”, afirmaron las representantes de la iniciativa. “Establece más allá de cualquier duda que el acceso a un aborto seguro es una cuestión de salud pública y justicia social”.
El apoyo de líderes europeos
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, junto con los primeros ministros de Eslovenia, Suecia, Dinamarca y Estonia, instaron a la Comisión Europea en una carta conjunta a “tomar medidas para definir cómo se podría aplicar en la práctica” la iniciativa ciudadana. Este respaldo político de alto nivel subraya la importancia transnacional del tema.
Implicaciones para la equidad de género
Esta decisión se produce en un contexto donde las percepciones sobre el feminismo están evolucionando. Según el Barómetro Juventud y Género de FAD, cerca de cuatro de cada diez jóvenes en España (38,4%) se consideran feministas, el porcentaje más bajo desde 2021 cuando eran el 49,9%.
La discusión sobre el aborto y su financiación se enmarca en debates más amplios sobre:
- Autonomía corporal y derechos reproductivos
- Acceso equitativo a servicios de salud
- Justicia social en el ámbito europeo
- La intersección entre política, salud y derechos humanos
Perspectivas futuras
Aunque no se ha creado el fondo específico solicitado, el reconocimiento de que los fondos europeos existentes pueden utilizarse para garantizar el acceso al aborto seguro marca un precedente importante. Las organizadoras de la iniciativa ciudadana reconocen que “la Comisión reconoce que los objetivos de nuestra iniciativa pueden lograrse” a través de los mecanismos existentes.
Este enfoque podría establecer un modelo para abordar otras cuestiones de salud y derechos en la Unión Europea, balanceando el respeto a la soberanía nacional con la protección de derechos fundamentales.
