Marta Pérez: la lucha por la maternidad en el deporte de élite
En el mundo del deporte de élite, donde cada segundo cuenta y cada decisión puede marcar la diferencia entre el éxito y el fracaso, la maternidad sigue siendo un terreno lleno de obstáculos. Marta Pérez, plusmarquista española de 1.500 metros, se ha convertido en una voz clave para visibilizar esta realidad. A sus 32 años, embarazada y con la mirada puesta en volver a competir en 2027, Pérez advierte que, pese a los avances recientes, aún falta información y acceso a profesionales especializados para que la maternidad sea plenamente compatible con el alto rendimiento.
La realidad detrás de los titulares
“Más allá de la visibilidad y de que se hagan programas sobre conciliación, siguen faltando cosas básicas como el acceso a profesionales que controlen el tema, a buenos equipos y a información médica contrastada”, explica Pérez en una entrevista exclusiva. La atleta, graduada en Medicina y miembro del Club Adidas, subraya la importancia de que las deportistas que opten por ser madres cuenten con un equipo multidisciplinar que incluya:
- Medicina deportiva especializada
- Ginecología con enfoque en atletas
- Entrenamiento adaptado al embarazo
- Fisioterapia especializada en suelo pélvico
Un cambio legislativo que marca la diferencia
En España, la situación ha mejorado significativamente desde la entrada en vigor de la Ley 39/2022 del Deporte. Esta normativa reconoce el desamparo legal que sufrían las deportistas durante el embarazo y la maternidad, garantizando el mantenimiento de sus derechos federativos y de su condición de deportistas de alto nivel, incluso cuando no puedan cumplir temporalmente los requisitos de licencia o competición.
Lo que exige la nueva ley
La norma obliga a federaciones y ligas profesionales a disponer de planes específicos de conciliación y corresponsabilidad con medidas de protección en casos de maternidad y lactancia, bajo la supervisión del Consejo Superior de Deportes. “En deportes como el atletismo, el apoyo institucional y de patrocinadores ha cambiado mucho y, en mi caso, es igual que si no me hubiese quedado embarazada”, celebra Pérez.
Los desafíos físicos y psicológicos
Para una atleta acostumbrada a la planificación meticulosa y la mejora constante, el embarazo representa un cambio radical. “Por primera vez en tu vida tu estructura de trabajo y lo que eres capaz de hacer va siendo diferente y, además, entrenas y vas a peor”, confiesa Pérez. “Eso es algo que no me había pasado nunca, pero de momento estoy disfrutándolo mucho y estoy muy tranquila”.
La importancia del acompañamiento profesional
Pérez reconoce que tiene la suerte de contar con un equipo multidisciplinar, pero insiste en que este tipo de acompañamiento no está al alcance de todas las deportistas. “Yo he podido gestionarlo de forma personal por mi formación y por mis contactos, pero para que esto se extienda a todas hace falta un apoyo mucho más real a nivel práctico”, advierte.
Iniciativas que marcan el camino
En España, la Real Federación Española de Atletismo ha puesto en marcha programas como “Conciliando Sueños”, destinados a visibilizar la maternidad en el atletismo y crear referentes para las generaciones más jóvenes. Pérez valora estas iniciativas, pero considera que deben ir acompañadas de recursos concretos. “No basta con decir que se puede hacer; hay que ofrecer los medios para hacerlo”, subraya.
La formación como clave del cambio
Uno de los retos pendientes, según la atleta, es la formación específica en el ámbito del entrenamiento. “Los entrenadores tradicionales no siempre están especializados en embarazo y hace falta incorporar perfiles formados en este campo”, explica. Esta especialización permitiría adaptar los entrenamientos a las necesidades específicas de cada etapa del embarazo y postparto.
Avances internacionales y lo que falta por hacer
El debate sobre maternidad y deporte de élite ha ganado visibilidad también a nivel internacional. En los Juegos Olímpicos de París 2024 se habilitó por primera vez una sala de lactancia para las deportistas, una medida que, según Pérez, refleja tanto el avance como el retraso acumulado en esta materia.
Un cambio de paradigma necesario
“No se trata solo de volver a competir, sino de que durante el embarazo y al regreso se entienda que la deportista está en una situación diferente y necesita otros apoyos”, concluye Pérez. Este cambio de mentalidad requiere no solo de recursos económicos, sino también de una transformación cultural dentro del mundo del deporte.
El futuro: Pekín 2027 y más allá
Con el Mundial de Pekín de 2027 como gran objetivo y antesala de los Juegos Olímpicos de Los Ángeles, Marta Pérez representa una nueva generación de deportistas que no tienen que elegir entre su carrera y su maternidad. Su experiencia y su voz se han convertido en un referente para todas aquellas atletas que sueñan con compatibilizar el alto rendimiento con la vida familiar.
