Cuando un río es coautor: ciencia indígena y derechos de la naturaleza
En el árido paisaje de Kimberley, Australia Occidental, el río Martuwarra Fitzroy serpentea por 735 kilómetros de gargantas, sabanas y llanuras aluviales. Para Anne Poelina, investigadora Nyikina Warrwa, este curso de agua no es solo un recurso natural: es un ser vivo, un ancestro y, desde 2020, su coautor principal en publicaciones científicas.
La conexión que trasciende la propiedad
Poelina explica su relación con el Martuwarra desde una perspectiva radicalmente diferente a la occidental: “En términos de derechos de propiedad, el río me posee a mí. Tengo el deber de cuidarlo y proteger su derecho a la vida”. Como Custodia Tradicional del río a través de su herencia matrilineal, su trabajo en el Instituto de Investigación Nulungu de la Universidad de Notre Dame combina conocimiento indígena con ciencia occidental.
Un precedente que desafía las convenciones académicas
Cuando Poelina presentó su primer artículo con el río como primer autor, no sabía si la revista asumiría que “Martuwarra River of Life” era humano o no. Lo que sí sabía era que, para los pueblos indígenas del Territorio del Norte de Australia, “el País es primer autor”.
Erin O’Donnell, especialista en derecho y políticas hídricas de la Universidad de Melbourne, destaca la importancia de este gesto: “Es difícil exagerar el significado de tener a Martuwarra como primer autor en artículos académicos. La autoría del río plantea un desafío profundo a las visiones occidentales y coloniales sobre qué es el conocimiento y quién lo posee”.
La resistencia institucional y las victorias
O’Donnell, quien ha coautorado con Poelina y Martuwarra, ha sido testigo de cómo editores intentaron eliminar al río como primer autor. En un caso, la autoría fluvial fue restaurada después de una apelación a los editores de la revista.
El artículo de PLoS Water que incluye al río como coautor declara en su información de autoría: “sin el País, sin el Río, y sus complejas, multicapa y siempre evolucionantes interrelaciones con sus custodios, no habría artículo”.
Cuando la colaboración se vuelve multiespecie
La investigación de Poelina sobre la diversidad cultural y biológica del río involucra colaboraciones extensas:
- Trabajo con más de 40 poseedores de conocimiento indígena en la región de Kimberley Occidental
- Colaboración con el arqueólogo Sven Ouzman de la Universidad de Australia Occidental
- Creación del Mapa de Historia del Patrimonio del Agua Viva, un archivo digital que incluye sitios culturales, grupos lingüísticos, biodiversidad y testimonios previamente no documentados sobre violencia colonial cerca del río
Reconocimientos internacionales y protección limitada
A pesar de los reconocimientos formales, el Martuwarra enfrenta amenazas significativas:
Logros de protección
- La región de Kimberley Occidental fue añadida a la Lista del Patrimonio Nacional de Australia en 2011
- En 2024, UNESCO designó al río como Museo del Agua Viva
- El río tiene ahora un identificador ORCID para rastrear sus publicaciones y citaciones
Amenazas persistentes
- Uso de agua para irrigación agrícola
- Planes propuestos para extracción de gas mediante fracking
- Búsqueda de elementos de tierras raras como vanadio y titanio
- Impactos del cambio climático que predicen inundaciones y sequías extremas
Precedentes globales de derechos fluviales
El caso del Martuwarra no es aislado en el movimiento global por los derechos de la naturaleza:
Nueva Zelanda (2017): El río Whanganui recibió identidad legal del gobierno, reconociéndolo como entidad viviente.
Colombia (2018): La Corte Suprema reconoció al ecosistema del río Amazonas como “una entidad, sujeto de derechos, y beneficiario de protección, conservación, mantenimiento y restauración”.
La ciencia como puente entre mundos
Poelina posee dos doctorados: uno en ciencias de la salud y otro en derecho indígena, enfocado en justicia multiespecie para el Martuwarra. Su trabajo conecta:
- Tradiciones indígenas y metodologías científicas modernas
- Múltiples culturas y jurisdicciones
- Estructuras legales tradicionales y contemporáneas
- Disciplinas académicas diversas
- Marcos locales e internacionales
Como explica Ouzman sobre el proyecto del mapa digital: “Fue impulsado por los Propietarios Tradicionales, visitando docenas de personas que viven a lo largo del río”. Este enfoque centrado en la comunidad refleja cómo la investigación puede y debe involucrar a aquellos cuyas vidas están entrelazadas con los sujetos de estudio.
El futuro de la autoría no humana
O’Donnell señala un desafío emergente: investigadores sin herencia indígena que intentan incluir al País como coautor en sus trabajos. “Creo que necesitamos ser más explícitos sobre las circunstancias en las que la coautoría genuina es legítima”, advierte.
Para Poelina, incluir al Martuwarra como coautor no es un gesto simbólico, sino una expresión de realidad ontológica. El río contribuye activamente al conocimiento a través de sus patrones estacionales, sus relaciones ecológicas y su historia geológica. Al otorgarle autoría, se reconoce formalmente lo que los pueblos indígenas han sabido por milenios: que la naturaleza es agente activo en la producción de conocimiento.
