Deepfakes ponen en jaque la seguridad digital infantil en México, alerta Sumsub
El avance de la inteligencia artificial está superando con creces los mecanismos tradicionales de protección infantil en internet. Así lo advierte Sumsub, plataforma global de verificación de identidad, que en el marco del Día del Niño lanzó una alerta sobre el crecimiento exponencial de los deepfakes y su impacto en la seguridad de los menores. Según la compañía, mientras la conectividad infantil se dispara en México, las herramientas actuales para verificar la edad y prevenir abusos resultan obsoletas frente a una tecnología que permite suplantar identidades con un realismo alarmante.
Los datos presentados por Sumsub son contundentes: los deepfakes crecieron un 201 por ciento en América Latina, y México encabeza la tendencia con un aumento cercano al 500 por ciento. Este fenómeno no es solo una estadística; representa una amenaza concreta para millones de niños y adolescentes que navegan sin la supervisión adecuada. En México, el 77 por ciento de los menores ya tiene acceso a internet, según cifras oficiales, lo que los convierte en un blanco vulnerable para delitos como la suplantación de identidad, el ciberacoso y la manipulación de contenido audiovisual con fines de abuso.
“Los controles de edad actuales son fácilmente evadibles”, señala la empresa en su comunicado. Los sistemas de verificación tradicionales, que dependen de documentos estáticos o preguntas de seguridad, no pueden detectar un video manipulado por inteligencia artificial que muestre a un menor realizando acciones que nunca ocurrieron. Esto abre la puerta a fraudes, extorsiones y violaciones a la privacidad que, hasta hace poco, parecían escenas de ciencia ficción. La tecnología deepfake, que antes requería conocimientos avanzados, ahora está al alcance de cualquiera con acceso a herramientas gratuitas o de bajo costo.
El reto para la industria tecnológica es mayúsculo. Sumsub propone evolucionar hacia modelos de verificación más dinámicos, que incorporen monitoreo continuo y análisis de comportamiento basado en inteligencia artificial. En lugar de pedir una foto o un documento una sola vez, las plataformas deberían implementar sistemas que analicen en tiempo real si una identidad es consistente, si los movimientos faciales corresponden a una persona real o si hay signos de manipulación digital. Este enfoque, conocido como verificación continua, ya se utiliza en sectores como el financiero, pero apenas comienza a explorarse en el ámbito de la protección infantil.
La urgencia de esta transformación no puede subestimarse. Mientras las plataformas digitales se actualizan a un ritmo lento, los delincuentes aprovechan cada nuevo avance de la IA para perfeccionar sus métodos. La combinación de deepfakes con otras técnicas, como la clonación de voz o la generación de imágenes falsas, permite crear escenarios tan realistas que incluso los padres más atentos pueden ser engañados. En este contexto, la educación digital de las familias y la actualización de las políticas de seguridad en las aplicaciones que usan los menores se vuelven tan importantes como la tecnología misma.
Para los expertos, la solución no es prohibir el acceso a internet, sino construir un ecosistema donde la verificación de identidad sea tan fluida como invisible. Sumsub insiste en que la inteligencia artificial no es el enemigo, sino una herramienta que, bien utilizada, puede proteger a los más vulnerables. El verdadero desafío está en que las empresas, los reguladores y la sociedad civil trabajen juntos para que la seguridad digital infantil no siga siendo un paso detrás de la innovación.
