México registra más de 51 millones de incidentes de actividad maliciosa en 2025: SonicWall
México se consolida como uno de los epicentros de la ciberseguridad en América Latina. De acuerdo con el más reciente reporte de SonicWall, durante 2025 se detectaron en el país 51.5 millones de incidentes de prioridad alta y media derivados del sistema de prevención de intrusiones (IPS), lo que posiciona a la nación como el segundo mercado más relevante para la firma en la región.
Aunque esta cifra representa una disminución del 36.1% frente a los 80.6 millones registrados en 2024, los especialistas advierten que el ecosistema de amenazas no solo no se ha debilitado, sino que se ha vuelto más diverso y sofisticado. La base instalada de firewalls creció un 7.0% y, de manera más reveladora, las firmas únicas que identifican tráfico malicioso aumentaron un 15.1%, pasando de 1,375 a 1,582. Este incremento —el más alto de toda Latinoamérica— indica que los atacantes están utilizando un repertorio más amplio de técnicas y herramientas para vulnerar sistemas.
El sector manufacturero fue el más golpeado, con 12.9 millones de eventos IPS de alta y media prioridad, equivalentes al 25.1% del total nacional. Este fenómeno responde al peso estratégico de la industria en México, donde miles de plantas y maquiladoras operan con una infraestructura tecnológica que combina sistemas operativos (OT) y tecnologías de la información (IT). La convergencia entre ambos entornos, si bien aumenta la eficiencia productiva, también abre nuevas superficies de ataque que los ciberdelincuentes han sabido aprovechar.
Le sigue el comercio mayorista, con 11.9 millones de eventos, y el gobierno, con 6 millones. En el caso del sector público, el reporte destaca que la actividad por dispositivo es hasta 16 veces mayor que el promedio nacional, lo que sugiere que un número reducido de redes gubernamentales concentra una exposición desproporcionada. Esto podría deberse a la falta de segmentación de redes o a la presencia de sistemas legacy difíciles de actualizar.
Para las organizaciones mexicanas, estos datos son un llamado de atención. La creciente diversidad de firmas maliciosas, combinada con la alta actividad en sectores estratégicos como manufactura y gobierno, exige una actualización constante de las políticas de ciberseguridad. La implementación de firewalls de nueva generación, la segmentación de redes OT/IT y la capacitación del personal son algunas de las medidas que pueden marcar la diferencia.
En un entorno donde los ciberataques ya no se miden solo por volumen sino por sofisticación, México tiene la oportunidad de fortalecer su postura de defensa digital. La pregunta es si las empresas y las instituciones públicas están listas para dar el siguiente paso.
