Chile aprueba ley antideepfakes: multas de hasta USD 760.000 y retiro de contenido falso en 72 horas
Chile se convirtió esta semana en el primer país de América Latina en avanzar con una ley antideepfakes. La Cámara de Diputados aprobó, con 128 votos a favor, un proyecto que sanciona con multas de hasta $716 millones de pesos chilenos (unos USD 760.000) la creación y difusión de contenidos falsos generados con inteligencia artificial (IA).
La nueva legislación también obliga a las plataformas digitales a retirar este tipo de contenido en un máximo de 72 horas. La medida llega en medio de una ola de fraude potenciado por IA que golpea a toda Latinoamérica, según revela el Fraud & Security Report 2026 de Infobip, plataforma global de comunicaciones en la nube con enfoque AI-first.
Uno de los aspectos más innovadores de la ley es la creación del derecho a la “integridad digital”, que protege la imagen, el cuerpo y la voz de una persona incluso después de su muerte. Este derecho busca resguardar a los ciudadanos frente a la manipulación de su identidad mediante tecnologías de IA.
El contexto regional es alarmante. De acuerdo con el informe de Infobip, más del 81% de los casos de fraude con IA detectados en 2025 a nivel global involucraron deepfakes. Además, el phishing representó el 49% de todo el contenido dañino bloqueado a nivel mundial en 2025, con un salto interanual del 94%.
El informe también destaca que el 70% de los ataques de phishing móvil ya ocurren a través de SMS, canal donde las estafas crecieron 40%. Estas cifras reflejan la urgencia de adoptar marcos legales como el chileno para enfrentar una amenaza que no distingue fronteras.
Las proyecciones son igualmente preocupantes: para finales de este año, hasta el 30% del contenido audiovisual en internet podría estar generado o modificado con inteligencia artificial. Esto subraya la necesidad de que otros países de la región sigan el ejemplo de Chile y establezcan regulaciones claras para proteger a los usuarios.
Con esta ley, Chile se posiciona a la vanguardia en la lucha contra los deepfakes en América Latina, estableciendo un precedente que podría inspirar a otras naciones. La combinación de sanciones económicas, plazos obligatorios de retiro y la protección de la integridad digital constituye un enfoque integral para mitigar los riesgos de la IA maliciosa.
