California domina el sol con baterías: la receta energética que está revolucionando el mapa eléctrico

California domina el sol con baterías: la receta energética que está revolucionando el mapa eléctrico

Contra todos los pronósticos y en plena era de transformación energética, California está demostrando que el sol puede brillar incluso de noche. La fórmula no es un misterio tecnológico: mucha energía fotovoltaica, cantidades masivas de baterías y una gestión de la demanda cada vez más refinada. El resultado es que el gas natural, durante décadas el rey del consumo vespertino, está perdiendo terreno rápidamente. La clave está en las baterías, y el estado de California lo tiene más que claro.

La generación solar ha aumentado un 18% en el primer semestre del año comparado con el mismo periodo del año anterior, mientras que la descarga de baterías creció un impresionante 63%, permitiendo cubrir hasta un tercio de la demanda máxima nocturna según datos de Ember. Este cóctel energético ha permitido satisfacer la demanda nocturna, un espacio que hasta hace poco dominaban las plantas de ciclo combinado de gas. El impacto ha sido contundente: la producción de las centrales de gas cayó un 25% en un año y un 43% en solo dos años. Durante el verano, en 41 de los últimos 49 días, la red californiana pudo abastecer toda la demanda exclusivamente con energía solar, eólica e hidroeléctrica, en ocasiones durante más de nueve horas consecutivas.

La clave del éxito californiano se resume en una palabra: capacidad. En apenas cuatro años, el estado pasó de contar con 0,6 GW de baterías a escala de red en 2020 a 11,7 GW en 2024, casi la mitad de todo el parque nacional. Ese año instaló más capacidad de almacenamiento (3,8 GW) que solar a gran escala (2,5 GW), un hito que refleja el cambio de prioridades energéticas. El operador CAISO abrió las puertas para que las baterías arbitren precios intradía, cargando cuando la energía es abundante y barata, y vendiendo en las horas de mayor demanda.

Sin embargo, California aún enfrenta desafíos importantes. Los programas de respuesta a la demanda dependen de presupuestos públicos que no están garantizados, y la red necesita seguir mejorando su flexibilidad. Mientras California gana la batalla al gas, otros países como España enfrentan la paradoja opuesta: producen más renovables que nunca pero no pueden confiar solo en ellas debido a la falta de almacenamiento y flexibilidad. La lección es clara: no se necesitan milagros ni tecnologías futuristas, sino una combinación inteligente de solar, eólica, hidro y baterías para transformar el panorama energético. El camino está trazado; la pregunta es quién lo recorrerá más rápido.