Uno de cada tres mexicanos ya utiliza inteligencia artificial para aprender inglés
El regreso a clases no solo marca el retorno de niños y adolescentes a las aulas, sino también el de miles de adultos que buscan fortalecer sus competencias para enfrentar nuevos desafíos académicos y laborales. Ya sea cursando estudios universitarios, de posgrado o programas de especialización, cada vez más personas aprovechan este período para incorporar herramientas que potencien su aprendizaje. Entre ellas, la inteligencia artificial se ha consolidado como un aliado clave, transformando la manera en que se aprenden idiomas.
Esta tendencia se refleja en cifras recientes. De acuerdo con el estudio Idiomas y Habilidades 2025, desarrollado por Pearson LATAM y Opinion Box, el 34% de los estudiantes en México ya utiliza inteligencia artificial para aprender inglés, principalmente para crear y corregir frases, evidenciando el creciente impacto que esta tecnología tiene en los procesos de aprendizaje.
El contexto laboral también está impulsando esta transformación. Según el análisis del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) sobre el Future of Jobs Report 2025 del Foro Económico Mundial, la inteligencia artificial, la transformación digital y el uso de nuevas tecnologías están modificando las competencias que demandarán las empresas en los próximos años. En este escenario, habilidades como la adaptación tecnológica, el pensamiento analítico, la comunicación efectiva y el dominio del inglés adquieren mayor relevancia para los profesionales que buscan integrarse a equipos internacionales o acceder a nuevas oportunidades laborales.
“La inteligencia artificial está cambiando la forma en que las personas practican un idioma. Una de sus principales ventajas es que permite interactuar con asistentes virtuales o tutores conversacionales que recrean situaciones reales, con distintos niveles de complejidad y necesidades específicas de cada estudiante”, explica Alejandro Martín del Campo, Director de Mercadotecnia de Berlitz México, institución con 148 años de trayectoria y presencia en más de 70 países.
“Esto ayuda a desarrollar mayor exposición al idioma, mejorar la comprensión auditiva y reducir una de las principales barreras para aprender inglés: la falta de confianza al momento de hablar”, añade.
Aunque el uso de inteligencia artificial continúa expandiéndose entre los estudiantes, los especialistas coinciden en que su mayor valor está en complementar el aprendizaje y no en sustituir la enseñanza. “Existe la inquietud”, señalan, de que estas herramientas puedan reemplazar los métodos tradicionales, pero el enfoque recomendado es integrarlas como un apoyo que refuerce la práctica y la exposición constante al idioma.
