Sensor inteligente detecta gases peligrosos en tiempo real
Un equipo de investigación liderado por Sungwon Lee, profesor del Departamento de Física y Química de DGIST, ha desarrollado un sensor de gas inteligente y transpirable que se puede integrar en mascarillas. Este avance, publicado en una revista científica, promete revolucionar la seguridad laboral y el monitoreo de la salud en tiempo real.
¿Qué es el sensor y cómo funciona?
El sensor se basa en una estructura jerárquica ‘nano-sobre-nano’, que consiste en cultivar nanocintas de grafeno (GNWs) directamente sobre nanofibras de polímero. Esta configuración aumenta la superficie de contacto y mejora la sensibilidad del sensor, permitiendo detectar gases peligrosos como el dióxido de nitrógeno o el amoníaco en concentraciones muy bajas.
Ventajas clave
- Transpirabilidad: El sensor es poroso y flexible, por lo que no impide la respiración ni causa molestias.
- Rapidez: Responde en tiempo real, alertando al usuario ante cualquier peligro.
- Integración: Se puede incorporar fácilmente en mascarillas o ropa de trabajo.
Aplicaciones en el mundo real
Este desarrollo tiene un gran potencial en sectores como la industria química, minera o de construcción, donde los trabajadores están expuestos a sustancias tóxicas. Además, podría ser útil para pacientes con enfermedades respiratorias o para monitorear la calidad del aire en ciudades contaminadas.
Pruebas y resultados
En las pruebas de laboratorio, el sensor mostró una alta sensibilidad y selectividad, distinguiendo entre diferentes gases. Su tiempo de respuesta es inferior a unos pocos segundos, lo que permite una alerta temprana.
El futuro de los sensores portátiles
Los investigadores esperan que esta tecnología se pueda combinar con sistemas inalámbricos para enviar datos a teléfonos inteligentes o centros de control. Esto abriría la puerta a un monitoreo continuo y preventivo, reduciendo accidentes laborales y mejorando la salud pública.
Conclusión
El sensor desarrollado por DGIST es un paso importante hacia la creación de dispositivos de detección de gases personales y asequibles. Aunque aún se necesitan más investigaciones para su comercialización, los resultados son prometedores y podrían estar disponibles en pocos años.
