La tecnología como aliada frente a los desafíos de la maternidad en América Latina
Recuperación posparto sin acompañamiento suficiente, dificultades para sostener la lactancia al volver al trabajo y una carga de cuidado que sigue recayendo de forma desproporcionada sobre las mujeres: así retratan distintos organismos internacionales el panorama que enfrentan hoy las madres en América Latina. En ese contexto, marcas de tecnología materno-infantil como Momcozy identifican una oportunidad concreta —y urgente— para que la innovación científica se convierta en una herramienta real de alivio para las nuevas generaciones de mamás de la región.
De acuerdo con UNICEF, solo el 43% de los bebés menores de seis meses en América Latina y el Caribe reciben lactancia materna exclusiva, y apenas el 48% de los niños entre 12 y 23 meses continúa siendo amamantado, cifras por debajo del promedio mundial (48% y 65%, respectivamente). El organismo señala que una de las principales barreras es la dificultad de compatibilizar la lactancia con la vida laboral, agravada porque solo 14 países de la región garantizan el mínimo de 14 semanas de licencia de maternidad recomendado por la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
El desbalance entre maternidad y trabajo tiene, además, un correlato estructural. Según un informe conjunto de la CEPAL y la OIT publicado en 2025, solo el 50% de las mujeres de América Latina y el Caribe participa en el mercado laboral, frente al 75% de los hombres, y el 52% de las mujeres ocupadas no cotiza ni está afiliada a un sistema de seguridad social, un requisito habitual para acceder a beneficios de maternidad. A esto se suma que las mujeres de la región dedican, en promedio, entre dos y tres veces más horas al trabajo de cuidado no remunerado que los hombres, de acuerdo con cifras de la propia CEPAL.
La salud mental materna es otro frente donde la evidencia regional enciende alertas. Distintos estudios científicos ubican la prevalencia de depresión posparto en América Latina en un rango que va del 13% al 20%, con variaciones que en algunos países y poblaciones han llegado a superar el 30%. Especialistas coinciden en que los sistemas de detección temprana y acompañamiento siguen siendo insuficientes en buena parte de la región, lo que deja a muchas madres sin herramientas ni redes de apoyo en las primeras semanas tras el parto.
Frente a este panorama, la conversación en torno a la maternidad está migrando de la sola cobertura de necesidades básicas hacia una demanda más amplia: soluciones que devuelvan tiempo, autonomía y tranquilidad a las madres en cada etapa, desde el embarazo hasta la crianza temprana. Es en ese cruce —entre una necesidad social documentada y una oferta de innovación— donde marcas de tecnología como Momcozy sitúan su propuesta de valor.
“En Momcozy vemos todos los días, a través de nuestras propias usuarias, lo que confirman las cifras regionales: las madres latinoamericanas están haciendo malabares entre la recuperación de su cuerpo, la crianza y su vida laboral, muchas veces sin el respaldo que necesitan. Nuestro compromiso es que la tecnología deje de ser un lujo y se convierta en una herramienta accesible que les devuelva tiempo y tranquilidad en cada etapa”, afirmó Angélica Nieves, vocera de Momcozy para América Latina.
Uno de los puntos donde la brecha entre necesidad y solución es más evidente es la alimentación científica.
