Casi 90% de estadounidenses USA ONG sin saberlo
Un nuevo informe de la Escuela Lilly Family de Filantropía de la Universidad de Indiana ha puesto sobre la mesa una realidad sorprendente: la gran mayoría de los estadounidenses que se benefician de los servicios de organizaciones sin fines de lucro no son conscientes de ello. El estudio, titulado What Americans Think About Nonprofits & Philanthropy 2026, revela una brecha significativa entre el uso real de estos servicios y la percepción que la población tiene de ellos.
La desconexión entre uso y reconocimiento
Según los datos recabados, solo el 7.4% de los encuestados afirmó que ellos o alguien de su familia inmediata había recibido o utilizado servicios de una organización benéfica en el último año. Sin embargo, el 71.9% reportó haber participado en al menos una actividad típicamente proporcionada por organizaciones sin fines de lucro. Esto significa que casi el 90% de los usuarios de estos servicios no se identificaron inicialmente como tales.
La discrepancia es notable y sugiere que muchas personas no asocian actividades cotidianas como visitar un museo, participar en una biblioteca pública, recibir atención médica en una clínica comunitaria o asistir a eventos culturales gratuitos con el sector sin fines de lucro. La investigadora principal del estudio, la Dra. Emily Taylor, señala que “la gente interactúa con las organizaciones sin fines de lucro de manera tan natural que no las etiqueta como tales”.
¿Por qué ocurre esta falta de reconocimiento?
Varios factores contribuyen a esta percepción errónea. En primer lugar, muchas organizaciones sin fines de lucro operan bajo nombres que no incluyen términos como “fundación” o “beneficencia”, lo que dificulta su identificación. Además, los servicios que ofrecen están tan integrados en la vida comunitaria que se perciben como parte de la infraestructura pública o privada regular.
Otro elemento clave es la falta de educación sobre el sector filantrópico. La mayoría de las personas desconoce que hospitales, universidades, museos, zoológicos y hasta equipos deportivos juveniles pueden ser organizaciones sin fines de lucro. Esta confusión lleva a que no se reconozca el impacto de estas entidades en la vida diaria.
Implicaciones para el sector y la sociedad
Esta falta de reconocimiento tiene consecuencias importantes. Por un lado, las organizaciones sin fines de lucro enfrentan dificultades para demostrar su relevancia y asegurar donaciones y apoyos. Si los beneficiarios no saben que están siendo atendidos por una organización benéfica, es menos probable que se conviertan en donantes o voluntarios en el futuro.
Por otro lado, la sociedad en general pierde de vista el papel crucial que estas entidades juegan en la provisión de servicios sociales, culturales y educativos. Esto puede traducirse en menos presión para políticas de apoyo y en una menor participación ciudadana en causas filantrópicas.
El estudio y su metodología
El informe What Americans Think About Nonprofits & Philanthropy 2026 se basa en una encuesta representativa a nivel nacional realizada a más de 2,000 adultos estadounidenses. Los investigadores preguntaron a los participantes sobre su participación en una variedad de actividades, desde visitar parques hasta recibir asistencia alimentaria, y luego cruzaron esas respuestas con su percepción de haber utilizado servicios sin fines de lucro.
Los resultados muestran que la desconexión es generalizada y atraviesa niveles socioeconómicos, geográficos y educativos. Incluso entre aquellos que se consideran informados sobre el sector, la tasa de reconocimiento es baja.
Hacia una mayor conciencia
Los autores del estudio recomiendan una serie de medidas para cerrar esta brecha. Entre ellas, destacan la necesidad de que las organizaciones sin fines de lucro comuniquen mejor su identidad y su impacto, utilizando un lenguaje claro y accesible. También sugieren incorporar educación sobre el sector en las escuelas y promover una mayor transparencia en la rendición de cuentas.
Además, proponen que los medios de comunicación y las plataformas digitales jueguen un papel más activo en visibilizar las contribuciones de estas entidades. La meta es que las personas reconozcan que, al participar en actividades comunitarias, están interactuando con el sector filantrópico y que ese reconocimiento puede fortalecer la sociedad civil.
En un momento en que la confianza en las instituciones es frágil, entender y valorar el trabajo de las organizaciones sin fines de lucro se vuelve esencial. Este estudio no solo revela una paradoja, sino que invita a reflexionar sobre cómo la tecnología y la comunicación pueden ayudar a cerrar la brecha entre la acción y la percepción.
