Un caso impactante: cómo seguir un consejo de ChatGPT llevó a un hombre a un brote psicótico

Un caso impactante: cómo seguir un consejo de ChatGPT llevó a un hombre a un brote psicótico

En un mundo donde la inteligencia artificial se ha convertido en una herramienta cotidiana, un reciente caso clínico nos recuerda la importancia de usar estas tecnologías con precaución, especialmente cuando se trata de nuestra salud. Un hombre de 60 años, con formación en nutrición, decidió reemplazar la sal de mesa por bromuro de sodio, siguiendo un consejo que obtuvo de ChatGPT. Este cambio en su dieta lo llevó a sufrir un severo episodio de psicosis y alucinaciones, culminando en una hospitalización de tres semanas. Este incidente, documentado en la revista Annals of Internal Medicine: Clinical Cases, sirve como una advertencia sobre los riesgos de confiar ciegamente en la IA para asuntos médicos sin la supervisión adecuada.

El paciente, preocupado por los efectos de la sal en su salud, buscó alternativas en ChatGPT. La IA sugirió el bromuro de sodio, una sustancia química utilizada en productos de limpieza y tratamientos para piscinas, pero no apta para el consumo humano. Sin embargo, el hombre procedió a incorporarla en su dieta, lo que resultó en una intoxicación masiva. Los médicos descubrieron niveles de bromuro en su sangre extremadamente altos, causando daños significativos a su sistema nervioso. Este caso no solo destaca los peligros de la automedicación basada en información no verificada, sino también las limitaciones actuales de los chatbots para proporcionar consejos de salud seguros y precisos.

Este incidente abre un debate necesario sobre el uso responsable de la inteligencia artificial en temas de salud. Mientras que herramientas como ChatGPT pueden ser increíblemente útiles, es crucial recordar que no sustituyen el criterio de un profesional médico. La historia de este hombre nos enseña que, en la era de la sobreinformación, el conocimiento y la precaución son nuestros mejores aliados para evitar tragedias. Como sociedad, debemos fomentar la educación digital y médica, asegurándonos de que todos tengamos las herramientas necesarias para navegar este nuevo panorama tecnológico de manera segura.