Indígenas irrumpen en la COP30: ‘la crisis climática es una crisis de salud’

Indígenas irrumpen en la COP30: ‘la crisis climática es una crisis de salud’

En un hecho sin precedentes en la historia de las conferencias climáticas de la ONU, decenas de manifestantes indígenas intentaron acceder por la fuerza al centro de conferencias de la COP30 en Belém, Brasil, este martes. El incidente, que incluyó enfrentamientos con agentes de seguridad y la improvisación de barricadas con sillas y mesas, marcó un punto de inflexión en la tradicional diplomacia climática. Los manifestantes, entre quienes se encontraban activistas y representantes indígenas de la Amazonía, coreaban consignas como ‘¡La crisis climática es una crisis de salud!’ mientras realizaban danzas tradicionales frente al edificio que alberga la cumbre climática más importante del mundo.

Los manifestantes explicaron que su acción buscaba evidenciar la exclusión de los pueblos originarios en las discusiones sobre el futuro de sus territorios. ‘Quisimos irrumpir en el recinto precisamente para evidenciar qué pueblos deberían tener protagonismo en este evento’, declaró Helen Cristine, integrante del movimiento juvenil Juntos del partido PSOL. La activista agregó que ‘la COP30 no representa a los pueblos originarios’ y criticó que ‘la organización está diseñada para favorecer a los empresarios’. Otro líder indígena, Gilmar de la comunidad Tupinambá, fue más contundente: ‘Nuestra tierra no está en venta. No podemos comer dinero’, expresó a Reuters, destacando la lucha contra la agroindustria, exploración petrolera, minería ilegal y tala indiscriminada que afecta sus territorios.

El incidente reveló las tensiones profundas que existen entre las comunidades locales y el modelo de desarrollo que se discute en foros internacionales. María Clara, representante de la asociación Rede Sustentabilidade de Bahía, explicó que la protesta buscaba visibilizar cómo ‘estas voces están siendo ignoradas’ en las negociaciones climáticas. La seguridad de la COP30, dividida entre jurisdicción de la ONU para el interior del recinto y autoridades brasileñas para el perímetro exterior, tuvo que improvisar barreras para contener a los manifestantes. Testigos presenciaron incluso cómo un policía fue evacuado en silla de ruedas tras los altercados, mostrando la intensidad del momento.

Este episodio en la COP30, que se desarrolla en la ciudad amazónica del 10 al 21 de noviembre, plantea preguntas fundamentales sobre quiénes deben tener voz en la lucha contra el cambio climático. Mientras los delegados discuten dentro del recinto, las comunidades que habitan los territorios más afectados por la crisis climática exigen ser escuchadas directamente. La tensión entre la diplomacia formal y la urgencia de las comunidades locales parece estar alcanzando un punto crítico, recordándonos que cualquier solución real a la crisis climática debe incluir a quienes han protegido estos ecosistemas por generaciones.