El sazón de la navidad: un tour gastronómico por el mundo
¿Alguna vez te has puesto a pensar qué se cena en Navidad al otro lado del planeta? La temporada navideña es un tiempo mágico, lleno de luces, villancicos y, por supuesto, muchísima comida deliciosa. Aunque en nuestra mente las tradiciones navideñas suelen ser inamovibles, la verdad es que evolucionan y se adaptan, creando un mosaico culinario fascinante alrededor del mundo. Prepárate para un viaje sin salir de casa, donde descubriremos los platillos más curiosos y entrañables que se sirven en las mesas festivas, desde el pavo más jugoso hasta exquisiteces marinas.
Empecemos nuestro recorrido por el Viejo Continente. En Francia, la Nochebuena, o la célebre “Réveillon de Noël”, es una cena fastuosa que sigue a la Misa de Gallo. Aquí no escatiman en lujos: foie gras, ostras, caviar y, por supuesto, aves asadas como pavo o pato. Pero si hablamos de un verdadero banquete, la Provenza nos regala el “Gros Souper et les treize desserts”, un festín con siete platos magros y trece postres que simbolizan la Última Cena. ¡Imagínate eso! Cruzando la frontera, en Italia, la “Cenone” de Nochebuena es una vigilia sin carne, con el pescado y los mariscos como estrellas, especialmente en el sur con platos como los spaghetti alle vongole. Para el día de Navidad, la carne asada o la pasta al horno toman el protagonismo. No podemos olvidar a Portugal, donde el bacalao es el rey indiscutible de la “Consoada”, esa cena post-Misa de Gallo, dejando las carnes para el día 25. En países como Alemania o República Checa, la sencillez de Nochebuena con ensalada de patatas y salchichas, o la carpa frita, son un clásico que nos recuerda que menos es más.
Saltando el Atlántico, en Estados Unidos, la Navidad es un momento especial, aunque el pavo asado nos remite más a Acción de Gracias. Aun así, el 25 de diciembre el pavo, jamón o roast beef adornan las mesas, acompañados de guarniciones sustanciosas. Pero donde la diversidad culinaria realmente brilla es en América Latina. Aquí, la Nochebuena es el epicentro de la fiesta familiar. En Perú, se celebra un gran festín a medianoche, con el pavo como estrella y el infaltable panetón. En Costa Rica, la pierna de cerdo asada y los tamales son los protagonistas. Y claro, en México, ¿qué sería de la Navidad sin la deliciosa ensalada de manzana o los tradicionales romeritos? En Venezuela, el pan de jamón es un ícono. Y no olvidemos que en el hemisferio sur, la Navidad se celebra en pleno verano, invitando a comidas más frescas y celebraciones al aire libre, como el puerco de puya en República Dominicana. Un giro totalmente diferente nos espera en Japón. Allí, la Navidad se ha despojado de su sentido religioso para convertirse en una fiesta más “pop” y romántica para las parejas. ¿La tradición más peculiar? Cenar pollo frito de KFC en Nochebuena, ¡sí, como lo lees! Y para el postre, el “Christmas cake” de nata y fresas es el cierre perfecto.
Como ves, las mesas navideñas alrededor del mundo son un reflejo de culturas, historias y sabores únicos. Desde los banquetes suntuosos hasta las cenas más sencillas, cada platillo nos cuenta una historia y nos conecta con la esencia de estas fiestas: la unión y la alegría. La comida es un lenguaje universal que, en Navidad, se viste de gala para celebrar la vida. Así que, la próxima vez que te sientes a disfrutar de tu cena navideña, tómate un momento para apreciar la riqueza de las tradiciones culinarias que nos unen, ¡aún en la distancia! ¿Y tú, qué platillo esperas con más ansias en estas fechas?
