Científicos resuelven el misterio de la preferencia por la mano derecha

Científicos resuelven el misterio de la preferencia por la mano derecha

Un nuevo estudio publicado en la revista Science Advances sugiere que los humanos se volvieron abrumadoramente diestros debido a dos cambios evolutivos importantes: caminar sobre dos piernas y desarrollar cerebros mucho más grandes. Los investigadores encontraron que, a medida que los ancestros humanos evolucionaron, su preferencia por la mano derecha se intensificó de manera constante, transformando una leve tendencia en uno de los rasgos más distintivos de la humanidad.

El origen de la lateralidad

La lateralidad manual, es decir, la preferencia por usar una mano sobre la otra, es un rasgo único de los seres humanos. Alrededor del 85% de la población mundial es diestra, mientras que solo el 10-15% es zurda o ambidiestra. Esta asimetría ha intrigado a los científicos durante décadas. El nuevo estudio, liderado por un equipo de antropólogos de la Universidad de Oxford, analizó registros fósiles y arqueológicos de herramientas antiguas para rastrear la evolución de la preferencia manual.

La bipedestación como primer paso

El primer gran cambio ocurrió cuando los homínidos comenzaron a caminar erguidos. La bipedestación liberó las manos de la locomoción, permitiendo que se especializaran en tareas complejas. Los investigadores observaron que en los fósiles de Australopithecus, de hace unos 3-4 millones de años, ya se notaba una ligera preferencia por la mano derecha en el uso de herramientas de piedra. Sin embargo, esta tendencia era aún débil.

El agrandamiento del cerebro y la especialización

El segundo cambio clave fue el aumento del tamaño del cerebro, especialmente en el género Homo. A medida que el cerebro crecía, se desarrolló una especialización hemisférica más marcada: el hemisferio izquierdo, que controla el lado derecho del cuerpo, se encargó del lenguaje y las habilidades motoras finas. Esto reforzó la preferencia por la mano derecha. Los autores del estudio encontraron que en fósiles de Homo erectus y Homo neanderthalensis, la evidencia de uso de la mano derecha es mucho más consistente.

Implicaciones del hallazgo

Este descubrimiento no solo explica por qué la mayoría de los humanos son diestros, sino que también arroja luz sobre cómo la evolución moldeó nuestras capacidades cognitivas y motoras. La preferencia por la mano derecha podría haber facilitado el desarrollo de habilidades como la fabricación de herramientas, la caza y, eventualmente, la escritura. Además, sugiere que la lateralidad manual está profundamente arraigada en nuestra historia evolutiva.

Los investigadores también señalan que este estudio ayuda a comprender mejor los trastornos neurológicos relacionados con la lateralidad, como la dislexia o el autismo, que a menudo se asocian con una mayor prevalencia de zurdera.

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