Robles retrasan brotes para engañar a orugas hambrientas

Robles retrasan brotes para engañar a orugas hambrientas

Un estudio revela que los robles tienen una estrategia defensiva sorprendente: cuando sufren una infestación severa de orugas, retrasan la apertura de sus brotes en la primavera siguiente hasta tres días. Este pequeño cambio temporal desincroniza el ataque de los insectos, reduciendo el daño foliar.

El mecanismo de defensa de los robles

Investigadores observaron que los robles expuestos a una alta densidad de orugas en una temporada ajustan su fenología en la siguiente, abriendo sus hojas más tarde de lo habitual. Este retraso hace que las orugas, que emergen sincronizadas con los brotes tempranos, se encuentren con hojas menos nutritivas o ya maduras, lo que disminuye su supervivencia.

Evidencia en el campo

El estudio, publicado en la revista Ecology Letters, analizó datos de 20 años de monitoreo de robles en Europa. Los árboles que sufrieron defoliación intensa mostraron un retraso promedio de 2.8 días en la brotación al año siguiente, en comparación con aquellos sin plagas.

Implicaciones para la ecología

Este hallazgo sugiere que los árboles no solo reaccionan pasivamente a las plagas, sino que poseen una memoria ecológica que les permite ajustar su ciclo de vida. La estrategia podría ser clave para la supervivencia de los robles frente al cambio climático, que altera las sincronías entre especies.

¿Cómo lo hacen?

Los científicos creen que el retraso está mediado por señales químicas o cambios en las reservas de nutrientes. Las orugas consumen las hojas tempranas, reduciendo la capacidad del árbol para almacenar energía, lo que retrasa la brotación siguiente.

Otros artículos relacionados:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *