Balance 2026: las identidades se consolidan como el nuevo objetivo de los ciberataques

Balance 2026: las identidades se consolidan como el nuevo objetivo de los ciberataques

El primer semestre de 2026 confirmó un cambio importante en ciberseguridad: los atacantes ya no necesitan vulnerar sistemas cuando pueden aprovechar identidades legítimas para ingresar a las organizaciones. Así lo señala un análisis de One Identity, firma especializada en seguridad de identidades, que detalla las principales tendencias que están marcando el año y las acciones que las empresas deberían priorizar durante el segundo semestre.

De acuerdo con el reporte, el robo y la suplantación de credenciales se han convertido en el vector de ataque más recurrente, desplazando a las vulnerabilidades de software tradicionales. Los ciberdelincuentes han perfeccionado técnicas de phishing, ingeniería social y uso de credenciales filtradas para hacerse pasar por usuarios legítimos, lo que les permite moverse lateralmente dentro de las redes corporativas sin levantar sospechas.

One Identity advierte que la proliferación de cuentas en la nube, aplicaciones SaaS y accesos remotos ha multiplicado la superficie de ataque. Cada identidad —ya sea de empleado, contratista o sistema— representa una puerta potencial que, si no se protege adecuadamente, puede ser explotada. La firma subraya que las organizaciones deben adoptar un enfoque de confianza cero (Zero Trust) que verifique cada solicitud de acceso como si proviniera de una red no confiable.

Entre las recomendaciones clave para el segundo semestre de 2026, el análisis destaca la implementación de autenticación multifactor (MFA) resistente al phishing, la revisión periódica de permisos y accesos privilegiados, y la adopción de herramientas de gobierno de identidades que automaticen la detección de anomalías. También se enfatiza la necesidad de capacitar al personal en higiene de contraseñas y reconocimiento de intentos de suplantación.

El informe concluye que la seguridad basada únicamente en perímetros ya no es suficiente. En un entorno donde las identidades son el nuevo perímetro, las empresas que no prioricen la protección de credenciales y accesos corren el riesgo de sufrir filtraciones masivas, pérdida de datos y daños reputacionales. One Identity insta a las organizaciones a tratar la gestión de identidades como un pilar estratégico de su postura de ciberseguridad.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *