Sensor inspirado en peces mide latidos de tejido cardíaco artificial
Un equipo internacional de científicos, con participación de la Universidad de Tokio, ha desarrollado un sensor revolucionario que imita la línea lateral de los peces, su llamado ‘sexto sentido’, para medir el pulso de tejido cardíaco cultivado en laboratorio. Este avance, publicado en la revista Science Advances, promete acelerar la investigación en medicina regenerativa y pruebas de fármacos.
¿Qué es la línea lateral y cómo se relaciona con este sensor?
La línea lateral es un órgano sensorial presente en peces y anfibios que detecta vibraciones y cambios de presión en el agua. Los investigadores replicaron este mecanismo en un dispositivo llamado ‘placa de pozo biomecánica’, que consiste en una pequeña caja blanca con cuatro pozos llenos de líquido. Cada pozo contiene un organoide cardíaco (tejido 3D que late como un corazón humano) y sensores que miden las deformaciones causadas por sus latidos.
Funcionamiento del dispositivo
El sensor utiliza microagujas flexibles que se doblan con cada contracción del tejido. Estas deformaciones se convierten en señales eléctricas, permitiendo un monitoreo continuo y no invasivo. A diferencia de métodos tradicionales que requieren etiquetado químico o contacto directo, esta tecnología respeta la integridad del tejido y ofrece datos en tiempo real.
Aplicaciones potenciales
Este avance tiene implicaciones directas en:
- Medicina regenerativa: Evaluar la maduración y funcionalidad de organoides antes de trasplantes.
- Pruebas de fármacos: Detectar efectos cardiotóxicos en etapas tempranas del desarrollo de medicamentos.
- Estudio de enfermedades: Modelar arritmias o insuficiencia cardíaca en un entorno controlado.
Próximos pasos
El equipo planea miniaturizar el dispositivo para integrarlo en sistemas de microfluidos y automatizar la recolección de datos. También buscan colaborar con laboratorios farmacéuticos para validar su uso en ensayos preclínicos.
