Centros de datos: de la densificación extrema al enfoque de pila completa

Centros de datos: de la densificación extrema al enfoque de pila completa

Las fuerzas macroeconómicas y tecnológicas que moldean el futuro de los centros de datos —desde la densificación extrema hasta capacidades a escala de gigavatios— están dando lugar a tendencias tecnológicas específicas. La autonomía energética cobra impulso para respaldar dicha escala, mientras que la densificación impulsa la adopción de sistemas de refrigeración líquida y nuevas arquitecturas de alimentación eléctrica, según el informe más reciente Vertiv™ Frontiers.

Si bien estas fuerzas y tendencias determinarán el diseño, la construcción y la operativa futura de los centros de datos, la dinámica del mercado a corto plazo resulta aún más tangible. En este contexto, Martin Olsen, vicepresidente de estrategia e implementación de segmentos en Vertiv, y Jim McGregor, fundador y analista principal de TIRIAS Research, conversaron recientemente con Data Center Dynamics (DCD) sobre las tendencias que, a su juicio, marcarán el rumbo de los centros de datos en los próximos 12 meses.

De acuerdo con la conversación publicada por DCD, Jim McGregor señaló que la IA no es una tecnología madura, sino que todavía se está aprendiendo y creciendo, y que la demanda de IA sigue siendo insaciable. También destacó que se presenta una cantidad enorme de oportunidades a medida que se continúa avanzando en el ámbito de la IA.

Por su parte, Martin Olsen comentó que ha observado un cambio enorme en los últimos tres o cuatro años. Recordó que hace unos cinco años los niveles de densidad eran de 20, 30 o quizás 35 kilovatios por rack, lo cual se consideraba una densidad muy alta y estaba reservado típicamente para los proveedores de hiperescala (hyperscalers) o algunos de los mayores proveedores de coubicación mayorista. Sin embargo, la magnitud y el alcance han crecido exponencialmente: se pasó rápidamente a los 80 kilovatios, luego a los 130, y ahora se opera a 140 kilovatios. Además, mencionó que NVIDIA acaba de anunciar su generación Vera Rubin, que llevará directamente a los 240 o 250 kilovatios.

En cuanto a la generalización de estas altas densidades por rack, Jim McGregor explicó que la densificación de la computación proviene de todos los ámbitos y afecta a toda la industria, desde los dispositivos móviles hasta la nube. Señaló que se está en una nueva era en la que la ley de Moore pasa de los milímetros cuadrados a los milímetros cúbicos, y que el reto es empaquetar todo con mayor compacidad. Hace dos años se hablaba de un módulo de quizás cinco kilovatios que integraba la GPU, la CPU, la memoria y la red; en cuestión de un año, esa cifra saltó rápidamente a 35 kilovatios por módulo, y ahora probablemente se esté hablando de 100 kilovatios por módulo, lo que representa un desafío enorme para toda la industria.

El informe Vertiv™ Frontiers analiza estas fuerzas y tendencias que determinarán el diseño, la construcción y la operativa futura de los centros de datos, en un contexto donde la autonomía energética y la refrigeración líquida se perfilan como elementos clave para afrontar los retos de la alta densidad y la escala de gigavatios.

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