La bola negra: un grito queer y antibelicista que llega al cine

La bola negra: un grito queer y antibelicista que llega al cine

La esperada película La bola negra ha llegado este viernes a más de 600 salas de cine en España, consolidándose como uno de los estrenos más ambiciosos del año. Dirigida por Javier Calvo y Javier Ambrossi, conocidos como Los Javis, la cinta aborda con una mirada fresca y generacional la historia queer en España, la figura de Federico García Lorca y la Guerra Civil, todo ello con un profundo trasfondo antibelicista.

Con alrededor de 150,000 entradas vendidas de manera anticipada, según fuentes cercanas a la producción, la película ha generado una gran expectación. Además, ha sido seleccionada para representar a España en los Premios Óscar y ya ha recibido reconocimientos en festivales como Cannes y Toronto, lo que subraya su calidad artística y su relevancia internacional.

Un relato que entrelaza tres épocas

La trama de La bola negra se desarrolla en tres momentos clave de la historia española: 1932, 1937 y 2017. A través de estas épocas, la película teje una narrativa que conecta el pasado y el presente, explorando temas como la libertad, la identidad y la memoria histórica. Los directores han logrado plasmar estas cuestiones con un enfoque contemporáneo, evitando caer en rencores y apostando por una mirada más luminosa y esperanzadora.

El elenco está encabezado por jóvenes talentos como Guitarricadelafuente, Miguel Bernardeau y Carlos González, todos de 29 años, quienes aportan una energía renovada a la historia. A ellos se suman actores de la talla de Lola Dueñas, Penélope Cruz y Glenn Close, creando un reparto intergeneracional que enriquece la narrativa.

Guitarricadelafuente: de la música a la actuación

El cantante Álvaro Lafuente, conocido artísticamente como Guitarricadelafuente, debuta en la actuación con el papel de Sebastián, un soldado del bando franquista. En sus propias palabras, su personaje es un chico inocente al que le han puesto un fusil en la mano y debe cumplir una misión, lo que le lleva a cuestionarse el nivel de heroicidad de su acción. Para él, abordar temas como Lorca, la Guerra Civil y la historia queer de España era un gran desafío, pero lograron hacerlo de una manera muy generacional, desde la perspectiva de la gente joven.

Además de su papel actoral, Guitarricadelafuente compuso la canción principal de la película, titulada La nieve, que ya suena como posible candidata a los Óscar. Según explica, no pudo empezar a escribirla hasta que absorbió todas las sensaciones y la crudeza que atravesaba su personaje, pues la nieve representa el final de un camino y el momento en que los personajes pueden ser libres.

Miguel Bernardeau y el reto de interpretar a Rafael Rodríguez Rapún

Miguel Bernardeau, conocido por su papel en Élite, da vida a Rafael Rodríguez Rapún, una de las últimas parejas de Lorca, actor, secretario del grupo de teatro La Barraca e ingeniero de minas. Bernardeau destaca que Rodríguez Rapún era un hombre muy politizado, que fue a la guerra a luchar por su país con fuertes convicciones. Para el actor, estudiar su vida fue apasionante, y su objetivo fue honrar la memoria de una persona tan interesante, noble y curiosa. Reconoce sentirse muy identificado con él en algunos aspectos.

El actor Miguel Bernardeau posa en la alfombra roja del Festival de Cine de San Sebastián. EFE/Javier Etxezarreta

Carlos González: lo político en lo íntimo

Carlos González, protagonista de Maricón perdido y participante en series como Todas las veces que nos enamoramos y Veneno, interpreta a un historiador del siglo XXI que se conecta con hechos del pasado. Para él, lo político de esta película también reside en lo íntimo. Afirma que es una película queer y política, pero porque hay arte y poesía en su interior. Al salir del cine, según relata, hay una tensión que se alivia, y a él le dan ganas de vivir más en paz y más tranquilo. Espera que la película pueda aliviar un poco esa bola negra que muchos llevan dentro.

Milo Quifes y la preparación actoral

El onubense Milo Quifes, actor y escritor (autor de la novela Ultravioleta), se sumerge en su papel leyendo toda la obra de Lorca y la pieza teatral La piedra oscura, de Alberto Conejero, en la que se basa uno de los episodios de la película. Quifes interpreta al protagonista de un relato inacabado del poeta granadino. Durante los ensayos, cuenta, tuvieron que poner las cartas sobre la mesa y contar sus propias verdades para conectar con sus personajes. En su caso, esa verdad personal le permitió construir su interpretación.

El actor Milo Quifes posa en la alfombra roja del Festival de Cine de San Sebastián. EFE/Javier Etxezarreta

Los Javis: la necesidad de validación y el futuro

Javier Ambrossi y Javier Calvo reflexionan sobre su proceso creativo y la necesidad de validación que los impulsa. Ambrossi admite tener una necesidad profunda de validación desde el rechazo que sintió en su infancia, y se siente afortunado de haberla canalizado en la creación en lugar de buscarla en su vida personal. Calvo añade que la validación es un motor feroz en la creación y que les ha llevado hasta donde están, aunque algún día les gustaría soltarla.

Ambos consideran que La bola negra es continuista con su obra anterior, como La Mesías o La llamada, y que su público ha crecido con ellos. Calvo destaca que si hubieran pensado en llegar a todo el mundo con cada proyecto, nunca habrían hecho una serie como Paquita Salas, sobre una representante de 50 años interpretada por un chico gay de 30.

Los cineastas Javier Calvo (d) y Javier Ambrossi posan en el Festival de Cine de San Sebastián. EFE/Javier Etxezarreta

Un viaje emocional para el espectador

Ambrossi recomienda al público que se olvide de todo lo visto o leído antes de entrar a la sala. La película, escrita por ambos, es para todo el mundo, con un componente político y social, pero también de entretenimiento y diversión. La describe como una película de amor universal, de guerra y de investigación, donde la gente encontrará un lugar seguro en la butaca y los personajes les llevarán a sitios diferentes.

Calvo añade que es un viaje desde el primer plano, en el que una mujer lava a un niño en una palangana, hasta el último, en el que Guitarrica está arrodillado en un acantilado, pasando de la palangana al mar, de la bola negra a la nieve, de la oscuridad a la luz.

Sobre sus próximos proyectos, Ambrossi comenta que tienen muchísimas ideas y que incluso están escribiendo otra película, pero necesitan el feedback del público para saber cómo orientar lo siguiente. A veces, temas que llevan años intentando expresar quedan claros y los cierran para no repetirse. Por eso, el recibimiento de La bola negra será clave para decidir sus siguientes pasos.

Sin duda, La bola negra se perfila como una obra fundamental en el cine español contemporáneo, no solo por su calidad artística, sino por su valiente exploración de la historia y su capacidad de conectar con las nuevas generaciones.

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