Uno de cada dos empleados en México utiliza herramientas de IA no autorizadas, según KnowBe4
La inteligencia artificial se ha abierto paso en las empresas mexicanas antes de que estas hubieran decidido cómo integrarla. Un nuevo informe de KnowBe4, líder mundial en seguridad de la plantilla digital, revela que el 47% de los trabajadores en México utiliza herramientas de IA que consigue por cuenta propia, mientras que la mitad (50%) no siempre usa las que le proporciona su organización.
El informe “Del riesgo de los agentes al logro humano: cómo crear una cultura de seguridad en la era de la IA agentiva” detalla que entre el 47% que adquiere herramientas por su cuenta coexisten dos comportamientos distintos: el 34% de los empleados utiliza ocasionalmente sus propias herramientas para complementar las de la empresa, mientras que el 13% prefiere utilizarlas en lugar de las que proporciona su compañía. La diferencia con el resto del mundo es considerable: el 50% de los empleados mexicanos no utiliza siempre las herramientas de su empresa, lo que supone 16 puntos porcentuales por encima de la media mundial del 34%.
Esta tendencia se registra en un mercado donde la IA ya forma parte de la infraestructura cotidiana: solo el 6% de los trabajadores afirma no utilizarla en el trabajo, frente al 17% a nivel mundial. En México, prácticamente ningún empleado se queda atrás en lo que respecta a la tecnología; lo que sigue siendo un punto de disputa es quién decide qué herramientas utilizar.
Mientras un trabajador puede adoptar una herramienta en cuestión de minutos, las organizaciones avanzan lentamente. Según el Censo Económico 2024 del INEGI, la primera evaluación oficial de la adopción de la inteligencia artificial en el país, solo el 8% de las empresas mexicanas con 10 o más empleados utilizan sistemas de IA. Cuando la solución oficial tarda en llegar o simplemente no existe, la brecha acaba cubriéndose por cuenta propia.
El riesgo no radica en la herramienta en sí, sino en lo que se pierde cuando se utiliza fuera de los protocolos establecidos. El informe también señala que el 16% de los trabajadores admite haber ingresado información confidencial en estas herramientas, y el 19% ni siquiera sabía que esos datos podían almacenarse o reutilizarse. Además, el 49% de los empleados señala que el intercambio de datos confidenciales con herramientas de IA es una de las principales causas de riesgo cibernético en su organización.
Los datos reflejan un fenómeno que ya es parte de la realidad laboral mexicana: la adopción informal de tecnología que avanza más rápido que las políticas corporativas. La pregunta que queda sobre la mesa es cómo las organizaciones podrán cerrar esta brecha entre la velocidad de los empleados y la capacidad de respuesta institucional.
