Frutas de temporada y comida casera: las claves para un lunch saludable este regreso a clases
El regreso a clases no solo implica nuevos útiles y horarios, también representa una oportunidad para mejorar la alimentación infantil. De acuerdo con especialistas, el lunch escolar no únicamente aporta energía durante la jornada, sino que contribuye a formar hábitos que pueden mantenerse a largo plazo. Incluir frutas y verduras de temporada, alimentos frescos y preparaciones caseras permite ofrecer una mayor variedad de nutrimentos y reducir el consumo de productos ultraprocesados.
Una dieta equilibrada desde los primeros años de vida influye en el desarrollo físico, el sistema inmunitario, la microbiota intestinal y la prevención de enfermedades crónicas. Por ello, elegir correctamente los alimentos que los niños llevan a la escuela es una decisión que trasciende el momento del recreo y se convierte en una inversión en su salud futura.
El Dr. David Montalvo Castro, médico bariatra y especialista en medicina cannábica, recomienda combinar frutas, verduras, lácteos, huevo, queso, aguacate o legumbres, y priorizar el agua natural. En agosto y septiembre, frutas como guayaba, mango, sandía, durazno, pera, tuna e higo pueden convertirse en opciones prácticas para las colaciones, mientras que frituras, refrescos, golosinas y jugos industrializados deberían quedar fuera de la rutina diaria.
La recomendación de los expertos es clara: planificar el lunch con anticipación y aprovechar los productos de temporada no solo beneficia la economía familiar, sino que también garantiza un mayor aporte de vitaminas y minerales esenciales para el crecimiento y el rendimiento escolar. Además, involucrar a los niños en la preparación de sus propios alimentos puede ser una estrategia efectiva para que acepten mejor las opciones saludables.
En un contexto donde la obesidad infantil y las enfermedades metabólicas son una preocupación creciente en México, adoptar estas prácticas desde el hogar se vuelve fundamental. El lunch escolar es una pieza clave en la construcción de una cultura alimentaria más consciente, y las frutas de temporada se perfilan como las grandes aliadas de este regreso a clases.
