Cuatro mitos sobre la llegada de un recién nacido
La llegada de un bebé suele venir acompañada de una avalancha de consejos. Familiares, amigos, redes sociales e incluso desconocidos comparten recomendaciones que, aunque parten de la buena intención, muchas veces no están respaldadas por evidencia. Antes del nacimiento, prepararse también significa aprender a distinguir entre los mitos más comunes y la información basada en el conocimiento de especialistas.
De acuerdo con el comunicado, la doctora Karinne Jirón señaló que prepararse para la maternidad no significa tener todas las respuestas antes del parto, sino informarse, construir una red de apoyo y comprender que cada familia encontrará su propio ritmo. La mejor preparación es aquella que combina información confiable con herramientas que permitan vivir esta etapa con mayor tranquilidad.
Mitos comunes sobre el recién nacido
Uno de los mitos más extendidos es creer que la lactancia siempre será un proceso natural e inmediato. Si bien muchas madres logran establecerla desde los primeros días, otras necesitan tiempo, acompañamiento y apoyo profesional para superar dificultades relacionadas con el agarre, la producción de leche o la adaptación del bebé. Entender que cada historia es diferente ayuda a reducir la frustración y las expectativas poco realistas.
Para esas mamás que necesitan más apoyo, existen herramientas que facilitan el proceso. Los extractores de leche portátiles y manos libres de Momcozy, como el M9 y el Air 1, se controlan desde la app y permiten que la mamá siga adelantando otras tareas mientras extrae, de forma cómoda y discreta, sin que las dificultades se conviertan en un obstáculo.
Otro mito frecuente es la necesidad de tener todos los artículos posibles para la llegada del bebé. Si bien algunos elementos son indispensables, los especialistas recomiendan priorizar aquello que realmente facilitará la alimentación, el descanso y la organización de las primeras semanas, evitando compras impulsivas que muchas veces terminan sin utilizarse. Muchas madres descubren recién después del parto qué es realmente útil y qué no. En este contexto, herramientas como los extractores de leche portátiles, bolsas para almacenar o calentadores de Momcozy pueden incorporarse según las necesidades reales de cada familia, más que por tendencia o por lo que se ve en redes.
También persiste la idea de que el bebé debe adaptarse desde el primer día a los horarios de los adultos. En realidad, durante los primeros meses el sueño y la alimentación responden a procesos biológicos propios del recién nacido. Establecer rutinas progresivas, crear un ambiente tranquilo y responder a las señales del bebé suele ser mucho más efectivo que intentar imponer horarios estrictos desde el inicio.
El comunicado incluye la declaración de Denisse Lafaurie, coach de sueño infantil, quien afirmó que la preparación también implica entender que no existe un bebé “perfecto” que duerme toda la noche o sigue una rutina desde el primer día. Los hábitos de sueño se construyen de forma gradual y con paciencia. Lo más importante es crear un entorno seguro, consistente y respetuoso con el desarrollo de cada niño.
Finalmente, otro mito común es creer que la madre es la única que se puede encargar de las necesidades del bebé. La evidencia muestra que contar con una red de apoyo, compartir las tareas del hogar y distribuir las responsabilidades contribuye al bienestar de toda la familia.
