Escasez de hormonas para menopausia: mujeres peregrinan por farmacias
La menopausia es una etapa natural en la vida de la mujer, pero para muchas, los síntomas pueden ser debilitantes. La terapia hormonal sustitutiva (THS) ha sido un aliado fundamental para aliviar sofocos, cambios de humor y otros malestares. Sin embargo, desde hace meses, España enfrenta una escasez de varios tratamientos hormonales que está llevando a cientos de miles de mujeres a peregrinar por las farmacias en busca de sus medicamentos.
¿Qué está pasando con el suministro de hormonas?
La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (Aemps) ha reportado problemas de suministro que afectan a fármacos de terapia hormonal sustitutiva. Estos tratamientos son utilizados no solo para la menopausia, sino también en casos de fallo ovárico precoz, extirpación o mal funcionamiento de los ovarios, y por mujeres trans. La demanda ha crecido: alrededor de 400,000 mujeres en España utilizan estas terapias, y para muchas son imprescindibles.
Mercedes Herrero, ginecóloga de Gine4, explica que cada vez más pacientes requieren estas terapias. Los problemas de abastecimiento tienen múltiples causas, según fuentes de la Aemps, pero el resultado es el mismo: las mujeres no encuentran sus medicamentos.
Los medicamentos más afectados
Uno de los fármacos más problemáticos es el espray de estradiol Lenzetto, que comenzó a escasear en marzo debido a un problema con el difusor. La Aemps espera que en noviembre el suministro se normalice. Mientras tanto, las usuarias han recurrido a alternativas como el gel Oestraclin o varios parches. Pero el aumento de la demanda ha afectado también la disponibilidad de algunas presentaciones de los parches Evopad (los únicos financiados) y Estradot.
Desde julio y hasta el 30 de noviembre, también faltará Bijuva, una combinación de 17β-estradiol y progesterona, debido a la suspensión de todas las actividades de fabricación, envasado y comercialización. Aunque su producción ya es estable, la acumulación de pedidos está causando restricciones en todos los mercados. Este fármaco puede sustituirse con distintas combinaciones de sus principios activos.
Climodien es un caso distinto: ha dejado de venderse a nivel mundial a petición del laboratorio. No se prevé un gran impacto porque existen medicamentos alternativos de estrógenos y progestágenos en comprimidos, y su cuota de mercado es de apenas el 14%, inferior a la de tres de sus sustitutos.
El impacto en la vida de las mujeres
La falta de acceso rápido a un médico que recete alternativas y la desconfianza pueden llevar a muchas mujeres a abandonar su terapia. “La adherencia terapéutica es fundamental para que un tratamiento sea eficaz. Cuando falta un fármaco, es muy frecuente que se interrumpan tratamientos, con la pérdida de oportunidad que esto supone. Además, para muchas mujeres no es sencillo acceder al médico que les puede prescribir una alternativa”, advierte Herrero.
Estos cortes de suministro generan desconfianza en las pacientes y en los profesionales, quienes pueden mostrarse reacios a prescribir estos tratamientos. El desabastecimiento de hormonas, que alguna vez estuvieron rodeadas de tabúes debido a un estudio antiguo que las asociaba erróneamente a un mayor riesgo de cáncer (ya desmentido), está obligando a muchas mujeres a deambular sin rumbo por las farmacias.
Testimonios de pacientes
Silvia, una paciente que necesitaba Lenzetto para controlar sus cambios de ánimo, intentó conseguirlo en varias farmacias sin éxito. Ante la imposibilidad, decidió esperar hasta noviembre para iniciar su tratamiento, mientras mitiga sus síntomas con complementos recomendados por su ginecóloga.
Julia, por su parte, logró encontrar un pulverizador gracias al sistema ‘Farmahelp’, una plataforma que ayuda a las farmacias a localizar medicamentos con problemas de suministro. Sin embargo, optó por comenzar otra terapia que la convencía menos ante el temor de que cada mes se repitiera la misma situación, algo que no podía permitirse ante los sofocos y otros síntomas que a sus 44 años mermaban su calidad de vida.
Una campaña para exigir soluciones
Rebeca Martín, una mujer de 49 años con menopausia en tratamiento con THS, ha iniciado una campaña en Change.org que ya ha recopilado más de 20,000 firmas. Exige que “se actúe de forma preventiva ante posibles problemas de abastecimiento” y que “se ofrezcan alternativas accesibles cuando un medicamento falte”.
“Es muy frustrante, las mujeres nos estamos convirtiendo en detectives, llamamos a varias farmacias, nos desplazamos de una a otra, buscamos existencias en otras localidades, intentamos averiguar por nuestra cuenta qué alternativa hay”, denuncia. Y lo peor es que “a nadie parece importarle”.
Alternativas disponibles
A pesar de la escasez, existen alternativas. Herrero tranquiliza: “Es fundamental transmitir el mensaje de que faltan algunas de las presentaciones de hormonas naturales. El espray transdérmico se puede sustituir por el parche o la crema, también administrados a través de la piel. Incluso disponemos de pastillas de estradiol natural que podrían servir a la mujer, a menos que no pueda usar tratamiento oral”.
Sin embargo, puntualiza: “Que haya opciones no quiere decir que no estemos ante un problema”. La dificultad para acceder a un médico que recete la alternativa adecuada es un obstáculo importante.
Un problema de salud pública
La escasez de terapias hormonales para la menopausia no es solo una molestia; es un problema de salud pública que afecta la calidad de vida de cientos de miles de mujeres. La falta de acceso a estos tratamientos puede tener consecuencias graves para su bienestar físico y emocional.
Es urgente que las autoridades sanitarias y los laboratorios trabajen juntos para garantizar un suministro estable y suficiente. Mientras tanto, las mujeres siguen enfrentando una odisea mensual para conseguir los medicamentos que necesitan.
