2027 no es un plazo: es el punto de quiebre del modelo operativo empresarial
Mientras el calendario avanza hacia 2027, muchas empresas aún ven la fecha como un simple límite técnico para migrar de SAP ECC. Sin embargo, expertos en transformación digital advierten que ese año representa mucho más que un cambio de software: es el momento de exposición estratégica que definirá qué organizaciones están preparadas para competir en la nueva economía digital.
Javier Jiménez, líder de la Práctica SAP en México de EPAM NEORIS, e Ian Dignorín, especialista senior en RISE con SAP – Cloud ERP, plantean que el verdadero riesgo no radica en no migrar, sino en seguir operando bajo modelos obsoletos que frenan la innovación. “Las empresas que posponen la transición no solo enfrentan problemas de soporte técnico; están perdiendo la oportunidad de rediseñar su negocio desde la base”, señala Jiménez.
La migración a S/4HANA no debe entenderse como una actualización de sistemas, sino como un proceso de reinvención operativa. Las compañías que ya están avanzando en este camino aprovechan para integrar inteligencia artificial, fortalecer sus modelos de datos y replantear la forma en que toman decisiones en tiempo real. Esta transformación, según los especialistas, es la diferencia entre digitalizar procesos y realmente transformar una organización.
El impacto de esta transición se medirá en términos de competitividad, eficiencia y capacidad de respuesta al mercado. Las áreas de TI, tradicionalmente vistas como soporte técnico, adquieren ahora un rol estratégico frente a la presión de innovación y velocidad que exige el entorno actual. “Quienes vean 2027 solo como una fecha de migración estarán perdiendo de vista la verdadera oportunidad de redefinir su modelo operativo”, advierte Dignorín.
En un contexto donde la transformación digital ya no es una opción sino una condición de supervivencia, el fin del soporte de SAP ECC se convierte en una alerta que invita a las empresas a cuestionar su forma de operar. No se trata de cambiar un sistema por otro, sino de aprovechar el momento para construir una organización más ágil, basada en datos y preparada para el futuro.
Los expertos concluyen que 2027 no es un plazo: es el punto de quiebre que separará a las empresas que se adaptan de aquellas que se quedan atrás. La decisión de transformarse hoy definirá su posición competitiva durante la próxima década.
