Argentina, de 88 años y víctima de violencia de género, enfrenta desahucio impulsado por su exmarido condenado
Argentina, una mujer de 88 años, dependiente, con graves problemas de salud y víctima de violencia de género, enfrenta una orden de desahucio en Grado, Asturias. El lanzamiento, previsto para el 10 de junio, fue aplazado temporalmente por diez días, pero la amenaza de perder su hogar de cuatro décadas persiste. Su exmarido, condenado por violencia de género en 2021 y por tenencia ilícita de armas, impulsa el procedimiento judicial.
Una historia de vulnerabilidad extrema
Argentina vive encamada, requiere cuidados permanentes y padece demencia, un 83% de dependencia, así como problemas cardíacos y renales. Según el Sindicato de Inquilinas e Inquilinos de Asturias, el desalojo podría poner en riesgo su vida. “Ella quiere pasar sus últimos días en casa”, declaró Andrés, portavoz del sindicato. “Hay un peligro grave de que el desalojo haga correr peligro la vida de esta persona”.
El papel del exmarido y la vivienda
La vivienda fue construida en una finca de propiedad de Argentina durante el matrimonio, pero fue adjudicada a su exmarido en el divorcio. Él reside en Oviedo con su actual pareja, por lo que el sindicato sostiene que no necesita el inmueble como residencia habitual y que existe una motivación personal detrás de la demanda.
Movilización social y recursos legales
El caso ha generado una fuerte movilización vecinal. El sindicato ha impulsado un informe médico especializado para acreditar el riesgo que supondría el traslado forzoso. “Legalmente tenemos pocas armas, pero sindical y socialmente vamos a intentar que se paralice el desahucio”, afirmó Andrés. Además, exigen la intervención de la Consejería de Derechos Sociales y de Vivienda del Gobierno asturiano.
Contexto de violencia de género en España
Según datos del Ministerio del Interior, a 31 de mayo de 2026 hay 102.937 casos activos de mujeres víctimas de violencia de género con protección policial en el sistema VioGén. El caso de Argentina refleja la intersección entre violencia machista, desigualdad y crisis de vivienda.
