Elena Ruiz: ‘No me gusta definirme como líder, pero debo asumirlo’
Elena Ruiz (Rubí, Barcelona, 2004) reconoce en una entrevista que nunca se ha sentido cómoda con la etiqueta de ‘líder’, pero que, tras la baja por lesión de la capitana Bea Ortiz, debe ‘asumir esa responsabilidad’ en la Superfinal de la Copa del Mundo, que se disputa del 22 al 26 de julio en Sídney (Australia).
Una carrera temprana y exitosa
Con apenas 16 años debutó con la selección absoluta y ya acumula una notable experiencia internacional, incluyendo dos participaciones olímpicas. Ruiz entiende el liderazgo desde una perspectiva colectiva. ‘El trabajo durante estas semanas está siendo intenso’, señala. El combinado nacional se enfoca en llegar en las mejores condiciones, con una primera fase de carga física antes de afinar ‘los últimos detalles tácticos’.
El camino hacia la Superfinal
España logró el boleto para la Superfinal tras quedar tercera en la División 1 disputada en Rotterdam (Países Bajos). Más allá de los resultados, Ruiz rescata las lecciones aprendidas. Entre las prioridades aparece la defensa, un aspecto que la catalana considera clave para aspirar al único gran título que aún les falta.
España se estrenó directamente en cuartos de final ante Hungría, un rival que Ruiz define como ‘un equipo muy duro físicamente y que siempre te pone las cosas muy difíciles’, al que lograron ganar por 8-7.
El relevo generacional
Ruiz también vive en primera persona el relevo generacional iniciado tras los Juegos Olímpicos de París 2024. Una transición que, según explica, el equipo afronta con ‘ilusión y compromiso’. La internacional catalana considera que, pese a los cambios en la plantilla, España mantiene intacta una identidad que se trabaja desde las categorías inferiores y que facilita la integración de las nuevas jugadoras.
Un final de temporada agitado
Aunque todas las convocatorias con la selección son ‘especiales’, esta tiene un significado diferente para Ruiz después de un final de temporada especialmente convulso con el Sant Andreu. La decisión de la nueva directiva de no dar continuidad al proyecto de waterpolo femenino puso fin a una etapa que la jugadora imaginaba mucho más larga. Ruiz admite que le resultó difícil asumir el desenlace de un proyecto al que se sentía ‘profundamente vinculada’ tras renovar hasta 2028, aunque intentó apartar esa preocupación para proteger su rendimiento. ‘Hasta que no acabó la temporada no quería pensar en otro club, porque mentalmente podía desviarme un poco. Quería estar centrada en lo que tenía por delante’, afirma.
