Dolly Parton: legado de una icónica feminista y filántropa
El mundo de la música y la cultura está de luto. Dolly Parton, la icónica cantante y compositora, falleció el pasado 25 de agosto a la edad de 80 años. Más que una estrella del country, Parton fue una mujer que desafió expectativas, una empresaria astuta y una filántropa cuyo trabajo transformó la vida de millones de niños y familias. Su legado, tejido con canciones inolvidables y actos de generosidad, perdura más allá de su partida.
Parton entendía el poder de ser subestimada. Bajo sus brillantes vestuarios y su cabello rubio imponente, se escondía una compositora talentosa y una mujer de negocios perspicaz. A lo largo de su carrera, utilizó su influencia para defender la dignidad de las mujeres trabajadoras, apoyar la educación infantil y pronunciarse a favor de la igualdad.
Una vida dedicada a la música y la narrativa femenina
Nacida en 1946 en Sevier County, Tennessee, en el seno de una familia humilde con 12 hijos, Parton nunca olvidó sus raíces. Sus canciones contaban historias de pobreza, sacrificio, juicios y supervivencia, especialmente desde la perspectiva de las mujeres. Con su álbum debut Hello, I’m Dolly en 1967, comenzó una carrera que la llevaría a escribir miles de canciones, incluyendo clásicos como “Jolene”, “Coat of Many Colors” y “I Will Always Love You”.
Esta última canción, lanzada originalmente en 1974, alcanzó fama mundial cuando Whitney Houston la versionó para la película El guardaespaldas en 1992. Parton utilizó parte de las regalías de esa versión para invertir en un vecindario predominantemente afroamericano en Nashville, al que llamó “la casa que construyó Whitney”. Este gesto refleja su compromiso con las comunidades marginadas.
El himno de las mujeres trabajadoras
En 1980, Parton protagonizó la película 9 to 5 junto a Jane Fonda y Lily Tomlin, donde interpretaban a tres mujeres que se enfrentan a un jefe sexista y acosador. La película y su canción principal se convirtieron en un himno para las mujeres trabajadoras, capturando la indignación por la desigualdad laboral y la falta de respeto. La canción “9 to 5” alcanzó el número uno en las listas de pop, country y adulto contemporáneo, y sigue siendo relevante hoy en día, ya que las mujeres aún enfrentan brechas salariales y discriminación en el trabajo.
Filantropía: más que canciones
El compromiso de Parton con las mujeres y los niños no se limitó al arte. Inspirada por el analfabetismo de su padre, fundó en 1995 la Dolly Parton’s Imagination Library, un programa que envía libros gratuitos y apropiados para la edad a niños desde su nacimiento hasta los 5 años, sin importar los ingresos familiares. Hasta la fecha, ha distribuido más de 300 millones de libros en cinco países, abriendo mundos de imaginación para millones de pequeños.
Su generosidad también llegó al ámbito de la salud. En 2018, donó un millón de dólares al Hospital Infantil Monroe Carell Jr. de Vanderbilt para apoyar el programa de cáncer pediátrico. En 2020, donó otro millón para la investigación del COVID-19 en el Centro Médico de la Universidad de Vanderbilt, fondos que contribuyeron a la investigación temprana relacionada con la vacuna de Moderna. Además, tras los incendios forestales que devastaron su condado en 2016, creó el My People Fund, que proporcionó mil dólares mensuales a las familias que perdieron sus hogares.
Voz contra la injusticia
Parton también fue una voz valiente en momentos de tensión social. En 2020, en medio de las protestas por la muerte de George Floyd y otras personas afroamericanas, declaró: “Por supuesto que las vidas negras importan. ¿Creemos que nuestros pequeños traseros blancos son los únicos que importan? ¡No!”. Además, en 2018, eliminó la palabra “Dixie” del nombre de su atracción Stampede al enterarse de que era ofensiva para muchas personas. Con su actitud, demostró que escuchar y corregir los errores es más importante que aferrarse a la tradición.
Su apoyo a la comunidad LGBTQ+ también fue constante. Habló a favor de la igualdad matrimonial, dio la bienvenida a las familias queer en Dollywood y escribió la canción “Travelin’ Thru” para la película Transamérica (2005), que le valió una nominación al Oscar. Su mensaje era claro: todas las personas merecen dignidad, seguridad y amor.
Un legado imborrable
Dolly Parton nos deja un legado que trasciende la música. Nos enseñó que el éxito puede ir de la mano de la compasión, que la fama puede usarse para alzar la voz por los que no son escuchados y que la generosidad puede cambiar vidas. Su luz, reflejada en su música y en sus acciones, seguirá brillando en cada niño que descubra un libro, en cada mujer que exija respeto y en cada persona que elija la bondad.
Descansa en paz, Dolly. Tu poder sigue vivo.
