Romper la barrera del silencio: un nuevo capítulo de inclusión bancaria
Ciudad de México, julio 14 de 2026. – Escuchar no siempre significa oír. Para millones de personas sordas en México, el acceso a servicios básicos, como la banca, se ha visto limitado por la falta de canales adecuados de comunicación. Consciente de esta realidad, Banregio puso en marcha el programa Videollamada en Lengua de Señas Mexicana (LSM), una iniciativa que coloca a México un paso adelante en la construcción de una banca verdaderamente accesible.
El servicio es sencillo en su operación, pero profundo en sus implicaciones: al detectar que una persona sorda necesita atención, el personal de sucursal solicita una videollamada con un intérprete de LSM, quien traduce en tiempo real la conversación. Lo que antes podía sentirse como un trámite frustrante, ahora fluye como un diálogo claro, directo y respetuoso. El alcance de esta innovación va más allá de lo tecnológico. La inclusión aquí no es un accesorio, sino parte central de la experiencia de servicio.
Para hacerlo posible, Banregio capacitó a su personal, diseñó protocolos específicos y, sobre todo, abrió un canal de comunicación constante con la comunidad sorda. En esos encuentros no solo se validaron procesos, también se construyó confianza: se organizaron talleres y capacitaciones que hoy permiten que ambas partes se entiendan con mayor naturalidad. El horario de atención es de lunes a viernes, de 9:00 a 18:00 horas.
Este programa demuestra que la verdadera evolución bancaria radica en ofrecer soluciones útiles, centradas en la atención al cliente y la eliminación de barreras de comunicación. El valor de este programa radica en que demuestra que la innovación no solo se mide en avances digitales, sino en la capacidad de generar cercanía y confianza. La verdadera modernidad también significa diseñar soluciones que abracen la diversidad, porque la inclusión es parte esencial de una banca que busca transformar la vida cotidiana de las personas.
La comunidad sorda en México no es pequeña: se estima que más de dos millones de personas enfrentan distintos grados de discapacidad auditiva. Para ellas, cada puente hacia la autonomía es invaluable. Y programas como este no solo les permiten acceder a servicios financieros, también les devuelven algo más profundo: la certeza de que su lenguaje y su forma de comunicarse son reconocidos en espacios donde históricamente se les negó visibilidad.
Facilitar la comunicación es un pilar fundamental para ofrecer un servicio de excelencia. A través de su programa de videollamada en LSM, Banregio demuestra de manera tangible cómo la integración de la tecnología permite construir una banca más accesible, equitativa y enfocada en las necesidades de todos sus usuarios.
