Descubren la primera estrella verde y la enana blanca más roja

Descubren la primera estrella verde y la enana blanca más roja

Un nuevo estudio publicado en la revista RAS Techniques and Instruments ha revelado que las enanas blancas, los remanentes estelares que quedan tras el agotamiento del combustible de estrellas de masa baja o media, pueden presentar una sorprendente variedad de colores. Entre ellos, los astrónomos han identificado lo que sería la primera estrella verde conocida y la enana blanca más roja jamás observada.

El hallazgo, liderado por Mark Hollands, astrónomo de la Universidad de Warwick (Reino Unido), se basa en el análisis de 151 enanas blancas situadas a menos de 65 años luz de la Tierra. Los resultados muestran que aproximadamente 1 de cada 30 de estos objetos emite luz en colores distintos al blanco o al azul pálido, que son los tonos que les dieron su nombre.

¿Por qué las enanas blancas pueden ser de colores?

Las enanas blancas son núcleos estelares extremadamente densos. Las más frías tienen una densidad de aproximadamente 1 gramo por centímetro cúbico, similar a la del agua líquida en la Tierra, pero millones de veces más densas que la fotosfera del Sol. Esta densidad extrema provoca condiciones únicas que afectan la forma en que la luz es absorbida y emitida.

Según los investigadores, los elementos traza presentes en la atmósfera de estas estrellas, como carbono, calcio y sodio, interactúan con el plasma de helio denso que las rodea. Esta interacción absorbe luz en un rango más amplio de colores de lo que ocurriría en condiciones de menor densidad, desplazando el color de la estrella hacia tonalidades distintas de las típicas (naranja, blanco y azul) que cabría esperar de un radiador perfecto.

“La mayoría de las estrellas, incluidas la mayoría de las enanas blancas, se comportan como ‘radiadores perfectos’, por lo que su color está determinado casi por completo por la temperatura. Pero nadie había investigado realmente qué más podría ser posible para las enanas blancas”, explicó Hollands en un comunicado. “Resulta que estas estrellas increíblemente densas pueden producir colores que nadie esperaba, y algunas me sorprendieron genuinamente”.

Una paleta cósmica inesperada

El equipo utilizó espectros, las huellas químicas que produce la luz de las estrellas, y los analizó dentro de un modelo de visión del color humano para hacer que los colores resaltaran. Así, encontraron que las enanas blancas ricas en carbono tienden a ser de color púrpura o rosa, mientras que aquellas que contienen restos de asteroides o cometas suelen ser más amarillas. Las enanas blancas de color cian o azul pálido aparecen cuando moléculas de hidrógeno y helio colisionan en atmósferas muy densas.

Pero el descubrimiento más llamativo es WD J1330+6435, una enana blanca que contiene material rocoso y que presenta un tono verde chartreuse único. “Los trazos de sodio en la atmósfera de esta enana blanca absorben la parte naranja del espectro, dejando un resplandor verde fantasmal”, detalló Hollands, quien añadió que esta estrella “parece sacada de la ciencia ficción”.

Además, el equipo identificó la que probablemente sea la estrella más roja jamás encontrada: WD J1011+2845, situada a unos 48 años luz de la Tierra. En este caso, el carbono cercano a su superficie, que es arrastrado desde el interior por fuertes corrientes de convección, curva la luz de la estrella y produce un “resplandor rosa salmón profundo” porque las moléculas de carbono bloquean otras longitudes de onda.

Implicaciones del descubrimiento

Este estudio amplía nuestra comprensión de la diversidad de las enanas blancas y sugiere que puede haber muchos más remanentes estelares coloridos en el universo de lo que se pensaba. La investigación también destaca la importancia de considerar las condiciones extremas de densidad para interpretar la luz que nos llega de estos objetos.

El equipo planea continuar observando estas estrellas para confirmar sus colores y entender mejor los procesos físicos que los producen. Sin duda, un recordatorio de que el cosmos sigue sorprendiéndonos con fenómenos que desafían nuestra imaginación.

Te puede interesar

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *