La expansión de la IA pone a prueba la infraestructura tecnológica de México

La expansión de la IA pone a prueba la infraestructura tecnológica de México

Para Grupo CVA, uno de los principales mayoristas de tecnología en México, la expansión de la inteligencia artificial está marcando una nueva etapa para la industria tecnológica: la conversación comienza a trasladarse de las capacidades de los modelos y sus aplicaciones hacia la infraestructura necesaria para sostenerlas.

A medida que la IA se integra en procesos cada vez más críticos, crece también la demanda de capacidad de cómputo, almacenamiento, conectividad, energía y sistemas de enfriamiento capaces de acompañar este desarrollo. Esto ha llevado a las organizaciones a replantear cómo diseñan y escalan su infraestructura tecnológica.

En México, esta transformación ya comienza a reflejarse. De acuerdo con CBRE Research, durante el primer trimestre de 2026 el inventario de centros de datos en Querétaro alcanzó 298.2 MW, un incremento de 450.2% frente al mismo periodo del año anterior, impulsado por despliegues hyperscale y de inteligencia artificial. Al mismo tiempo, las restricciones de capacidad de la red eléctrica continúan representando un desafío para la expansión.

Grupo CVA considera que estos cambios muestran que la siguiente etapa de adopción de IA no dependerá únicamente del acceso a software, sino de la capacidad del ecosistema tecnológico para construir infraestructura que permita utilizar estas tecnologías de manera continua, escalable y eficiente.

“La conversación sobre inteligencia artificial está entrando en una segunda etapa. Ya no se trata solamente de qué puede hacer la IA, sino de qué infraestructura necesitamos para que pueda hacerlo a escala. Cómputo, energía, enfriamiento y disponibilidad tienen que comenzar a pensarse como una misma arquitectura tecnológica”, señala Adrián Simg, Director de Marcas de Grupo CVA.

Uno de los principales cambios está relacionado con la densidad de cómputo. Los procesadores utilizados para inteligencia artificial concentran grandes capacidades de procesamiento en espacios reducidos, generando mayores necesidades de energía y enfriamiento. Esto obliga a las organizaciones a pensar más allá de la incorporación de nuevos servidores: la infraestructura eléctrica debe garantizar estabilidad y respaldo, mientras que los sistemas térmicos deben ser capaces de manejar mayores niveles de calor.

En este escenario, soluciones de infraestructura de APC y Eaton contribuyen a responder a las necesidades de distribución, respaldo y gestión de energía que demanda la expansión de la inteligencia artificial. A estas alternativas se suman las soluciones de CyberPower, VICA y CDP, que también forman parte del ecosistema tecnológico orientado a la continuidad operativa del negocio y la protección de equipos.

La creciente demanda de capacidad de cómputo plantea nuevos retos para los centros de datos, donde contar con infraestructura energética confiable y eficiente será clave para sostener el desarrollo de aplicaciones de IA.

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